Crónica de una carrera que como el título "spoilea" fue mi recaída en el noble arte de las petadas, reventones o como un deseé llamar, y que consiste en dejar de poder correr porque los pulmones, el corazón, las piernas o todo ello a la vez colapsa. Pero vamos por partes.
La semana venía más o menos ligera de entrenamientos, pero cierto es que el miércoles en la piscina ya noté que los cuádriceps no andaban demasiado cargados para ser una semana sin apenas aeróbico.. y súmese que estamos entrando en la primavera, estación negra para los alérgicos como yo, máxime si esta ha estado precedida por un invierno lluvioso, digan lo que digan los catastrofistas del cambio climático, que si llueve porque llueve y si no, porque no.
La cosa es que durante los tres primeros fines de semana la cosa se me ha ido de las manos, dando rienda suelta a mi ansia carreril y se vienen, como dicen la chavalería de ahora, tres dobletes. Cierto que por primera vez en meses mi fascitis parece, y digo con todas las cautelas parece, que está empezando a retroceder, veremos como se dan estas tres semanas.
1º de mayo, y bien pronto enfilo para mi querida Murcia, en un día de nubes bajas, pero de temperatura perfecta para darle a la zapatilla. Llegada temprana con sitio de sobra para aparcar, aunque el parking más cercano ya está completo, y es que esto o ha cambiado mucho, o somos muchos con mentalidad abuelete, pero yo recuerdo llegar con apenas 30' para la salida en mis años mozos, y para nada ser el único. Ahora llegas 1h15' antes y no eres el primero. Total, que al final aparco holgadamente en el aparcamiento anexo al Mercadona y me dirijo a por el dorsal.
Santuario de la Fuensanta con Santo Ángel a sus pies
Allí, en un muy buen ambiente, gran alegría del día al poder saludar a mi gran Gaspar Campello y Nina Treathheaven, esta última lesionada pero nada grave, en breve estará acompañándonos a buen seguro. Departimos mientras recogemos la bolsa, y charlamos con el gran Ginés Soto sobre el circuito CorreporMurcia 2026, que está ya alumbrándose y que, si Dios quiere, trataré de completar(nuevo lío a la vista). De ahí, marcho a tomar café a una placilla cercana y al coche a vestirse uno de luces.
Ya vestido, no sabía lo que me esperaba, de ahí la sonrisa
Caliento un pelín, tampoco quiero forzar que hoy son 6 km más los 5 de mañana en Novelda y yo llevo sin entrenar carrera casi 5 meses. La verdad es que esta pedanía de Murcia está bien bonita, con muy buen ambiente y al pie de la sierra, una sierra verde como pocas veces recuerdo, y algo que posteriormente quizá sea el motivo de la gripada.
Ginés Soto siempre al mando y con buen hacer
Así que a las 9:30, y tras las charlas de las autoridades, a darle. Salimos hacia la plaza para a los 200 m darme cuenta de que esta carrera no iba a responder al perfil de llana típica de las pedanías pimentoneras.
Gooo Wally, gooo
Una cuesta, no muy pronunciada, de unos 400 m nos deposita en la parte alta del pueblo, con unas preciosas vistas del Santuario de la Fuensanta. Pequeño tobogán para alcanzar el km 1 y seguimos rodando por la parte alta. Superado el cruce con la carretera que baja de la sierra, cuesta abajo a full para llegar al km 2, y luego un llaneo favorable para liquidar la primera vuelta.
Tapado, toda una premonición
Yo he ido bien de sensaciones, incluso he adelantado a Gaspar, toda una referencia de puñetera máquina que ya en categoría +65 sigue rodando fácil por debajo de 4'30 y menos. Al primer paso por meta me vengo arriba, y creo que puedo subir un pistón, Eso hago en la cuesta del km 4, pero cuando coronamos noto que los cuádriceps empiezan a pesar cada vez más, pero lo jodido es que lo hace en muy corto espacio de tiempo. Trato de engañarme, pero es sólo empezar con mi táctica mental y es mi respiración la que empieza a fallar, no llegando oxígeno suficiente... ¿sabéis esa imagen de las carreras infantiles donde los críos salen a muerte y al rato los ves parados, rojos como tomates y los mofletes hinchados tratando de retener el oxígeno que no cabe en los pulmones? pues así.
En la bajada pronunciada soy superado cual manada de arruis en Jumanji por todos los que a duras penas he podido adelantar en los km 3 y 4. A la llegada al llano veo a un corredor también que va tocado, me uno a su rueda para comprobar , a los 100 m, que yo voy mucho más tocado que él, dejándolo marchar. Estoy fuera de combate. Allá por el km 5, y tras ser adelantado por el bueno de Gaspar, la única lucha que me queda es el saber si caminar o no, cosa que yo detesto con toda mi alma. Pero al final la realidad se impone, y empiezo un caco lastimero que me recuerda a mis entrenos fascíticos. Y así llego a la última curva, donde mi poca dignidad me hace trotar para llegar a la meta de esta bonita carrera en 28'35" real, 28'42" oficial a 4'44/km, posición 121 de 349, lo que para haber petado tampoco está tan mal, todo ello en https://www.dorsal21.com/3564-clasificaciones--Carrera-Absoluta-(6k).html.
Sin palabras( y sin aire)
Me siento apoyado en una persiana metálica, intentando recuperar algo y haciendo memoria de mis otras gripadas de motor , algunas de ellas majestuosas (París) y otras épicas ( Rin-Ran en Jérez del Marquesado), y no puedo por más que sonreír, aceptar y poco más. Me dirijo al coche y es aquí cuando las histaminas ya cogen el mando, estornudando y con achaques asmáticos que me recuerdan que la Primavera ya está aquí, y que mucho me tengo que recuperar para no hacer doblete, pero de ridículos, mañana en Novelda. Pero esa crónica habrá de esperar unos días . Nos vemooooos
Strava petada








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