No eres logras, eres lo que has superado

Es necesario revivir para saborear (Rozalén)

sábado, 15 de junio de 2019

15K Nocturna de Valencia: cuando todo sale mejor de lo esperado.


Vamos allá con la crónica del 15k Nocturno de Valencia, que se me acumula la faena, y es que los finales de curso es lo que tienen, que no hay tiempo "pa ná".

Carrerón el que corrimos el sábado 8 de Junio mi gran Jordi y yo, embarcados en esto de ir tachando carreras con solera en la zona del Levante. A ambos nos gusta ir conociendo y corriendo esas carreras que tienen "solera", y así hicimos ya el año pasado con el 15k de Massamagrell, y es que esta distancia tan valenciana nos resulta ideal, siendo el máximo de kilómetros que se puede hacer a pesar de no estar enfrascado en tiradas largas para preparar Medias o Maratones.Si a eso le sumamos que es nocturna, y que es por la llanísima y preciosa Valencia, no había más que poner hora y sitio de recogida.

Recorrido brutal

Así que el sábado 8 de Junio, después de comer tomábamos camino por la A-7 a compartir una nueva carrera. Llegada fácil a la zona del puerto de Valencia, aparcamos en un parking y a por el dorsal en la feria del corredor. Esta es pequeña pero bien apañada, tras coger el dorsal caen un par de pijadas y rápido para el hotel, ya que en esta ocasión, y dada la hora a la que acabaremos, hemos decidido pernoctar en la capital del Turia.



Recogida de dorsal


El hotel lo ha conseguido Jordi a unos 10 ' de la salida, en la zona de la Malvarrosa. Eso si, conseguir aparcar se convirtió en una odisea, pues Valencia ya está en modo "playa" y más. Y ese más viene porque cuando por fin conseguimos llegar hasta el viejo pero limpio hotelito, justo en primera línea de playa, descubrimos que también es primera línea del tardeo valenciano. Las risas se nos vienen encima, recordando como justo antes de la Media de Valencia pernoctamos en un albergue justo al lado de una zona de botellones. Tenemos un ojo clínico jajajaja.

 Habitación con "vistas" al tardeo valenciano

Si le unes que la el edificio de al lado tiene como nombre "Vivir sin dormir"...

Tras dar una vuelta por la zona, "descansamos" un poco en el hotel entre charangas y enamoramientos de sábado noche. Eso si, comprobamos que la temperatura es excepcionalmente buena para esta época del año. A las 21 horas, bien vestidos para la batalla, emprendemos marcha hacia la zona de salida, camino que hacemos en una surrealista marcha entre gente vestida de correr y montones de personas engalanadas para el tardeo valenciano, cubalitros en mano, algunos en plena eclosión de las copas previamente ingeridas, la cosa tiene su guasa.

Llegamos al  guardarropas, los voluntarios son muy simpáticos y eficientes. Nos toca esperar 1 hora, el ambiente es bueno, obviamente no tiene el tirón de sus hermanas mayores, pero rozaremos los 9000 participantes, siempre según los organizadores.

Preparado

Veo a Jordi muy serio, y es que de nuevo esta prueba nos pilla inmersos en otros asuntos deportivos. Es lo que tiene apuntarse con meses de antelación, y sin comerlo ni beberlo tener que hacer un 15k, sin saber cuál es tu estado de forma real para estos menesteres. Jordi anda enfrascado en convertirse en un pez, sus resultados últimos están siendo brillantes, y yo ando de resacón Rondeño y empezando a saber lo duro que es preparar un tri.
 Sin mucho ánimo pero felices

Aún así, llega la hora, nos metemos en el cajón de 4'40-5'20 km, y a esperar el momento. La motivación, como siempre ocurre, va en aumento al vernos rodeados de las endorfinas de más humanos como nosotros, y llegado el momento nos chocamos la mano y a darlo todo, eso que ambos decimos "probarnos".
Gooo

En realidad, mientras Jordi se adelanta unos pasos y yo me quedo algo más retrasado, me planteo que un buen objetivo sería rodar sobre 5'/km, pues el tute de semana que llevo no creo de para más. En esas ando cuando "pum" petardazo y a darle.Los dos primeros km transcurren por la avda del puerto, algo solitaria pero que sirven para ir cogiendo tu lugar. El primer km me ha salido en 5, pero el segundo ya baja a 4'40. No sé si acojonarme o no, pero voy bien de respiración, ¿por qué no seguir sensaciones?.
Espectacular el tramo inicial por la Avda del Puerto

Llega el km 3 , nos acercamos al río y la Alameda, el ritmo lejos de bajar aumenta, 4'38, las piernas parecen ir solas, pero yo retengo, a sabiendas de que 15km se pueden hacer muy largos.  Arribamos al km 4, zona de Viveros, veo las torres de Serrano al otro lado iluminadas, y es que a parte de la altimetría de Valencia, su belleza nocturna hace que correr por ella sin tráfico y con público, numeroso pero no muy animoso,  sea un lujo .

Cruzamos el río para alcanzar el km 5, el ritmo sigue siendo "increíblemente " bueno, por debajo de 4'40.Encaramos la vuelta hacia el mar para adentrarnos en la parte más espectacular del recorrido, la calle la Paz, la Catedral y el Ayuntamiento. El recorrido hace algunos giros, y es que para conseguir 15 km hay que estirar un poco el recorrido. El ambiente por esta zona es muy bueno, amenizado por los "consejos" y ánimos de algún joven con alguna copa de más y al que auguro un despertar movido en la mañana dominical.

Km 8, encaramos la calle Colón, que me es familiar ya de las veces que he corrido por ella. El ritmo sigue rondando el 4'40, cuando diviso a Jordi a lo lejos. Me costará dos km alcanzarlo, ya casi en el km 11. Me dice que va justo, pero la clara dicción me hace pensar que lleva reservas de sobra. Alcanzamos el río de nuevo, el tramo final de la Maratón, el famoso tramo de "bajada". Jordi aprieta, y yo me alejo, no puedo seguir su ritmo. Veo que me busca con la mirada, pero quedan 4 km y me veo incapaz de aguantar ese ritmo. Eso si, es una gozada correr estos km que me transportan a años atrás, con otro tipo de sufrimiento, y es que para mi esto del correr es una forma de probarnos a nosotros mismos, ya sea en 5 km o en 42 km.

Cruzamos el río a la altura del Palau de les Arts, km 13 y ahora ya si sé que me va a salir un carrerón. Voy disfrutando de correr rápido( obviamente, para mi) y estos últimos km familiares para mi, pues coinciden con los de la Media. Allá por el km 14 vuelvo a contactar con Jordi, me dice que tire, pero yo le digo que los cojones, que lo que quiero es que entremos juntos, ha hecho mejor carrera que yo y lo que no podría ser mejor colofón sería poder entrar juntos. Y así lo hacemos tras el km más rápido, un eterno tramo que no parece acabar pero que si lo hace con un giro a 90º. Al final han sido 1h10':47", posición 1159 de 6737 llegados( ¿se retiraron 3000?).Todo ello en https://sportmaniacs.com/es/races/vii-15k-nocturna-valencia-banco-mediolanum/5bc5b2ff-aec0-4878-8f6c-7262ac1f1d64/results#rankings:page-2



Llegada superfelices

Superfelices por lo bien que nos ha ido, recogemos pronto que el fresco de la noche valenciana no invita a estar mucho tiempo parado. La historia de lo que tardamos en cenar en un Burguer King atestado de borrachines, y de la vuelta la dejamos para otra ocasión.

Progresión final

Ahora, seguiremos preparando el tri a ver si da tiempo a llegar con lo mínimo al menos, pero antes un par de paradas montañeras para despedir la temporada como Dios manda

lunes, 3 de junio de 2019

VI Cross María Auxiliadora: el gusto de acompañar a un amigo


Con un poquillo de retraso, pero aquí llega la crónica de la primera "carrera popular" del año, el cross de María Auxiliadora. Y es que la preparación para Ronda me ha absorbido el tiempo que dedicaba a conocer tanto las carreras míticas que hay por la zona e incluso más lejos, como esas de sabor especial y que se celebran por los pueblos de Alicante y alrededor.

Que el domingo se celebrasen elecciones impedía que hubiese mucho para elegir, pero al final dí con este cross que organizaba Pepe Brotons( una garantía)y que ya celebraba su sexta edición, y del que había leído en alguna ocasión a Martín.Tiene lugar por los alrededores de la pinada del colegio Salesianos, un rincón muy agradable de la marinera villa de Campello.

En mi intento de abandonar el ritmo trotón ultrero que me han dejado los 101 en las patas, me gustó la idea de que fuera corto, 5 km, pues podría probarme a ver qué tal. Pero unos días antes mi gtran amigo Pablo, compañero de mil batallas montañeras, me comentaba que estaba empezando a correr de nuevo y que, aunque a ritmo suave, le hacía ilusión participar en una carrera. No había más qué hablar, le acompañaría y sin pretensiones.


Pues así acabamos Zipi y Zape una agradable tarde de Mayo en Campello. Como siempre en estas carreras, lo mejor el reencuentro con los amigos. Primero Jaime y Ros, del Satse, aunque sólo participa el primero, las risas que nos echamos ya valen mucho la pena. Además, nos avisan de no sé que cuesta, y que está en las dos vueltas. también puedo saludar a Arlandis, que me felicita por lo de Ronda, al igual que un recuperado Andres Macías, otra gran alegría. también anda por allí la liebre de Luís Benito, que al final quedará tercer clasificado, vaya fiera.Obviamente, por allí anda capitaneando la fiesta el incombustible Pepe Brotons, al que también saludo afectuosamente.

Zipi y Zape

Nos vamos a tomar una manzanilla y definimos un objetivo claro: tratar de no quedar los últimos, que tampoco será cosa fácil , al ser alrededor de 100 participantes.

Tras ver las infantiles y vestirnos de luces, nos situamos en cola de pelotón y tras el bocinazo, a disfrutar de las 2 vueltas al circuito, al más puro estilo cross levantino. Salimos los últimos tranquilamente, con el afán de ir poco a poco.

 Sólo podíamos remontar


"Poquet a poquet"
Vamooos

Unas primeras idas y venidas por el "cinteado" y abandonamos la zona del colegio para atravesar un pequeño descampado por sendero estrecho. Hemos adelantado alguna posición, y yo voy enfrascado en que Pablo vaya a gusto pero sin relajarse en exceso. Tras abandonar el senderillo volvemos hacia el cole por pista y primera bajada fuerte para enganchar con una pista nueva que por ramblas describe una herradura.
Disfrutando de los primeros compases

 Ya llevamos 2 km y estamos disfrutando, cuando detectamos un cuestón tremendo en la lejanía, y como los corredores que nos preceden tienen hasta dificultades para poder ascender.

Disfrutando de la pista

De hecho, al llegar a la cuesta ayudamos a "una dama en apuros", que queda agradecida ante tan caballeroso gesto, eso si, antes de salir disparada y abandonarnos en nuestro trote vespertino. Ahora si, volvemos a la pinada por suave cuestecilla y a empezar la segunda vuelta.

La cuestecica, y nosotros a punto de llegar a ella "allá abajo"

Hemos dejado a unas 10 personas detrás, y vemos como una corredora , habitual de los circuitos de la zona, se retira. Pablo serena el ritmo, debido a que nunca entrena más de 5 km y el circuito no deja de ser exigente.
"Recuperando posiciones"

Templamos gaitas y nos fijamos en adelantar al que va delante, para no aflojar en demasía y que aquello se haga eterno. Así hacemos en esta segunda vuelta, consiguiendo recuperar alguna posición mientras disfrutamos en animada charla.

Últimos acelerones

Al final, como todo en la vida, lo bueno se acaba y conseguimos finalizar los 5'4 km de este agradable cross en 31'29" posición 82 y 83 de 91 llegados. Todo ello en https://crosscostablanca.com/wp-content/uploads/2019/05/VICROSSMAUXILIADORAELCAMPELLO2019ClasificacionGeneral5KM.pdf


La "parejita feliz" 

He de decir que es una de las carreras de las que me llevo mejor recuerdo, pues nunca antes había salido casi sin pretensiones a una carrera, y he podido disfrutar de la charreta y del buen rollo con uno de mis mejores amigos, y desde una perspectiva diferente.

Y en el plano deportivo, y una vez que he decidido renunciar al Veleta, pues el mes de Julio casi no voy a tener tiempo para entrenar, me he decidido a probar esto del triatlón. Buscando fechas, he encontrado uno sprint en Agramón, con el que creo que daré por finiquitada la temporada.

martes, 21 de mayo de 2019

101 km de Ronda: el significado de ser cientounero


Casi una semana después, por fin me "atrevo" a ponerme a describir, en este modesto blog, lo que ha significado mi carrera más "intensa" hasta la fecha. Cuando acabé la carrera(siento el spoiler) puse en redes que no podía explicar lo que sentía, cinco días más tarde creo que sigo sin poder describir lo que sentí en la que, según dicen, han sido los 101 más duros en los últimos 10 años, aunque ya se sabe que sobre gustos....
Para dividir esta crónica, la dividiré en 6 partes. Vamos allá:

1) ¿Por qué quise correr los 101 de Ronda?

       Pregunta difícil de responder. Supongo que la primera respuesta está en mi forma de ser, en lo que me gusta el deporte y la Naturaleza, los espacios abiertos, el estar horas y horas en el monte. También podría haber algo en el pasado, desde chico me ha gustado caminar por el monte, recuerdo mis tardes de niño en Cuencayiéndome todas las tardes con mis amigos a patear por los caminos que rodeaban la casa de mis abuelos, o las caminatas con mi madre y mis tíos en el Ampurdan, o el camino de Santiago que por dos veces hice(una de ellas entero con mi "hermano" Paco), o.....

       Pero todo eso se concretó en una conversación con una de las tres personas que han sido mis hados madrinos en todo este embrollo. Alfonso, mi entrenador ( en realidad mucho más que eso), que en una velada en su casa me dijo que si quería hacer una ultra, debía empezar por Ronda, que era especial, que ni me lo pensará. Eso fue allá por Octubre, fecha en la que andaba recuperado de mis lesiones y con muchas ganas de volver a correr por monte, de lo que llevaba alejado por diversos motivos varios años( 8 años de mi única ultra, Botamarges). Hablé con otro de mis  hados, mi gran amigo y algo más Alberto, más conocido por el Sombrillas, y me animó a ello, aunque veía más fácil ir a la Transilicitana, pues el método para conseguir plaza en Ronda( darle muy rápido al botón del ordenador un determinado día a determinada hora ) lo dificultaba. Aún así, una frase de Alfonso y Alberto resonaba en mi cabeza:"Ronda es Ronda".

      Así que pedía ayuda a mil personas y a mi tercer hado, y el determinado día y a la determinada hora, conseguí uno de los pasos más difíciles: plaza para Ronda. ¡Virgen María! En los últimos años no había superado los 42 km asfalteros, y tenía cuatro meses para poder hacer 101 km por la Serranía de uno de los pueblos más bellos de España.

     Planificar, muchos entrenos de horas y horas, un Maratón en Marzo, y seguir entrenando, sacrificando mis carreras de fin de semana, con lo que yo las quiero, pero mi vida es como es, mi tiempo es el que es, y no había opción. Obviamente, no he entrenado como mandan los cánones, juntando muchos entrenos seguidos y con poca recuperación, con fines de semana sin correr, pero si algo tenía claro era que iba a intentar restar poco o ningún tiempo a estar con mis hijos por esta carrera.


2) La tormentosa previa

     Y en esas andaba, a 10 días de la carrera, cuando jugando con mis hijos al fútbol, en una arrancada,los gemelos se suben como dos botas y me acojono. Salgo del campo medio cojeando, pero el dolor no es intenso. La cojera se pasa al día siguiente, trato de rodar 30' y ¡zas! calambre y cojera total. Me asusto mil cuando el domingo, a 5 días de la carrera, el gemelo me vuelve a dar un latigazo. Asumo que estoy fuera. Desesperado, llamo a Alfonso que me aconseja ir al fisio ¡YA!. Alberto me llama y me tranquiliza, depende de si hay rotura o no, pero me da esperanza. El lunes consigo un fisio que me haga una eco, que me descarta rotura, pero me habla de arterias hiperdilatadas por la sobrecarga. El martes llamo a Alfonso que me recomienda ir a Pinoso a ver a otro de sus atletas que es fisio, aparte de un máquina del triatlón. No lo dude, marché a FisioPinos y.... Mil millones de gracias, una puñetera máquina José Augusto, quien me trató la sobrecarga y me tranquilizó cara a Ronda. Si no hacía el bruto, llegaba.

Así andaba yo a dos días de Ronda


     A su vez Alberto me dice de quedar obligadamente, para suministrarme consejos y materiales ante mi situación, incluída unas pantorrilleras compresivas,que a la postre fueron mi salvación. Sin palabras, te debo tanto amigo...

    Y así, el viernes emprendía las 5 horas y media de viaje, que tras la parada obligada en Venta Quemada, me depositaban en la impresionante localidad serrana. Recogida de dorsal, vivo el ambiente de una prueba en la que, sobretodo, destaca el espíritu de la Legión. Y aquí quiero hacer un alto. Y es que ando un poco cansado de los complejos y tópicos que aún nos acompañan en pleno siglo XXI. Ya está bien de encasillar y de los estereotipos que existen acerca de este cuerpo militar. Yo sólo puedo decir que son el alma de esta carrera, que fueron ángeles guardianes, animadores y cuidadores de todos lo que sufrimos esta edición, y sólo puedo mostrar gratitud hacia ellos. Y si alguien no le gusta, pues con no venir ni juzgar sobra.
 Recogiendo el dorsal
 Ahí ando yo
Hora de superar ciertos complejos

    Bueno, andaba recogiendo el dorsal. Deposito la bolsa de ayuda para el Acuartelamiento, km 70, y marcho a hacer unas últimas compras y a pasear y tomar unas cañas. Y en eso también se diferencia esta carrera, y es que en cualquier ultra muchos corredores estarían la noche anterior comiendo pasta y descansando. En esta, Ronda y sus bares estaba tomada por los participantes, con sus familias disfrutando del ambiente y de la "cálida" velada. Y es que desde el miércoles se auguraba una subida de temperatura importante para el fin de semana, pero nadie se esperaba lo que finalmente sucedió

Preparando las mochilas para la carrera
 Preciosa Ronda al atardecer
 En la mítica plaza de Toros
Preparado para la carrera

    Duermo regular, con nervios como en mi vida había tenido. La situación de mis gemelos y la magnitud de la carrera no me dejaban dormir tranquilo, más la cantidad de cosas que había que hacer para completar la preparación mínima: alimentación,desayuno, documentación, preparación ( esparadrapo, ropa,..). tras conseguir aparcar, un último café y me acerco a ver la salida de las bicis. Impresiona ver tanta montura, una fotillo y me decido a entrar al redil, el estadio donde a las 11 se dará la salida a la carrera más importante de mi vida.  Y así de fácil es, unos pasos, entrega del pasaporte legionario y paso por el arco, primera de las 4 veces que me emocionaré hoy, los ojos se enjuagan, me acuerdo de mis hijos, mis padres y como siempre en los momentos importantes , de mis abuelos. Estoy en el puñetero campo de césped que tantas veces he visto en fotos y vídeos.
 Viendo la salida de las más de mil bicis, un espectáculo
 Con el estadio detrás
 Ya dentro bajo un sol de justicia


    Busco acomodo en una de las vallas hasta que quedan 30' y me acerco a la salida. En ese momento, mientras observo a los diferentes corredores que se agolpan en las carpas buscando sombra y huyendo de los cerca de 30º que calzan, escucho un "caballero", me giro y.. Coño, mi amigo Jesús Paredes, enorme alegría encontrar cara conocida, y más si es Jesús, que de buena gente no puede ser más. Charlamos sobre nuestros asuntos, y me comenta un poco la carrera y su situación, me tranquiliza estar a su lado, pues ya la hizo el año pasado.

Una gran alegría 

       Y en esas que se acerca la hora, y llega el momento de cantar el himno de la Legión y los vivas. Aquí cada uno que piense y haga lo que de la gana, pero yo paso de historias políticas en casi 2020, y sólo puedo decir que me emocioné con ese sentimiento.

       Acabado esto, empezaba la carrera. No había vuelta atrás, hasta donde me dejarán los gemelos y mis fuerzas


3) Ronda-Arriate(km 28): esto va a ser muy duro

       Bajo un calor de justicia, salida y primer tapón en la cuesta de salida del estadio. Yo voy pendiente de mis gemelos, los noto con ganas de subirse, pero resisten esos primeros metros, yo que andaba pensando si haría el ridículo más monumental abandonando en el kilómetro 1 de 101. Hecha la primera rampa, callejeo por el pueblo y primera sorpresa, entramos a la mítica plaza de Toros, una de las más antiguas de España. hasta aquí el ambiente en las calles ha sido espectacular, pero pronto emprendemos descenso del serrano pueblo pro empedradas calles hasta alcanzar las afueras, cruzar la carretera y llegar al primero de los 20 controles. Hago caso de Alberto y lo omito, llevo agua en los bidones y no paro, a pesar del calor, debe rondar los 30º, pero aún es muy llevadero, nadie suponía lo que estaba por llegar.
Entrando a la plaza de Toros

     Salimos de la circunvalación y emprendemos pisteo para arriba y abajo, en el km 7 la gente se arrima a un arroyo a refrescarse, síntoma de lo que estaba por venir. Yo sigo concentrado en disfrutar del paisaje de campos verdes, en controlar mis gemelos que a cada momento tienen ganas de subirse y  de ajustar ritmos, que digo yo tendrá cojones que en una ultra de 100 kms, mi primera, ande yo pendiente de ritmos. El asunto es que todo el mundo anda como si fuera una carrera, hablando de si 14 horas, 12 horas,16h.. ¿pero es que nadie piensa sólo en ser finisher? Y es que como digo , Ronda es Ronda.
En el segundo control, ya cascaba bien

     Hasta el tercer control, sigo bebiendo agua e isotónica a raudales, hace mucho calor y quien piense que este es un tramo llano, se equivoca, mi recuerdo es de piste "parriba", pisteo "pabajo", eso con más de 30º calentando, y es que es casi la una del mediodía cuando llego al km 15. mis fuerzas y mi cabeza empiezan a dar malas señales, mi estómago es un barrunto de líquidos, y el plátano y la naranja de los avitus no están ayudando. Tras una dura cuesta tras un puente, busco lugar par soltar lastre , cosa que consigo aunque me resista a pararme y ser adelantado, y es que el que es idiota es idiota, sin más. Es en este tramo donde contacto con dos chavales de Jaén a los que auguro nos volveremos a ver, y de hecho así fue. Atravesamos un túnel lleno de gente, me veo sólo y por segunda vez me emociono de pensar la aventura/locura que estamos viviendo desde dentro. Mis pilas dan malas señales

 Llegando al tercer control, Pilar de Coca

     Llego al control 3, km 15, primero sólido, el legionario burlo y sabiamente nos invita a "abandonar" en el siguiente control, el calor está empezando a hacer mella, y se nota. Seguimos hasta el 3º control tras las pertinentes paradas a orinar, bajadas y llaneo pegado a una carretera, llegamos al 4º control, primer sellado e intento meter el sandwich que dan al estómago, primer sólido aparte de las malditas naranjas y plátanos. la panza se nota cada vez más llena de líquido, correr hace que mi tripa se parezca a una marmita en plena ebullición, decido andar hasta el tramo de bajada al primer pueblo, Arriate. Sin darme cuenta, me he fundido, no puedo ni respirar del calor . La bajada es por asfalto en fuerte pendiente, me cuesta mil horrores poder trotar, trato de forzarme a trotar, van casi 4 horas y empiezo a dar síntomas de plomos fundidos.

Saliendo dirección a Arriate, voy muy tocado

    Llegada a Arriate, y ambiente especial, la gente se vuelca, trato de trotar, pero apenas lo consigo. me ven , me animan a parar y descansar, mis mensajes a mis grupos de Whatsapp son desalentadores, y aquí hago un inciso de lo que está por venir. No soy un fan de las nuevas tecnologías, pero mi grupo de "ante todo colegas", "me piro al Piri" , mis hijos y mis had@s madrinas fueron decisivos con sus audios para que consiguiese acabar la carrera. Rafa, Jordi, Sera, Paco, Pablo, amigos con mayúsculas.

Atravieso Arriate, en el control decido no parar, pero 500 m más adelante lo hago No puedo más, estoy acabado,son menos de 30 km, me quedan 70 , y esto carece de sentido. La gente habla de abandonos, me animan a seguir, Dios sabe como se lo agradezco, bebo y salgo sin pensar, son casi las 3 de la tarde, se rozan los 35º, y sin saber por qué, vuelvo a trotar. Segunda vez que lloro, esta es la más rara, y es que he pensado en abandonar aquí, me noto como ese soldado herido que va hacia una muerte segura, es irreal pensar que pueda completar 70 km en este estado. Tanto esfuerzo e ilusión parece que será para nada. Y lo peor estaba por llegar...


Posición:1087 de 3500

4) Arriate-Setenil de las Bodegas(km 52): muerte y resurrección
 
  Salimos del bello pueblo rondeño por callejuelas surtidas de fuentes en las que recurrentemente mojamos gorras. Ya ni corro en los llanos y bajadas, mi cuerpo no da para más, sólo un pie después de otro y sin más. Soy adelantado a mansalva, lo que a un estúpido ególatra como yo no deja de añadir carga a la mochila.

      Salimos del pueblo por campos de cultivo, se rozan los 40º, hasta llegar al punto de control previo a la Cuesta de los Cochinos, una de las cuatro míticas de la carrera. Decido sentarme en la puerta ed la finca, en esas me pasa Jesús, me pregunta qué como voy y le invito a mirar mi aspecto. Me dice "levántate y arrea", yo pienso en que hacer con mi estómago ( he caído en la cuenta de que llevo casi más de 4 horas sólo con dos trozos de plátano y uno de naranja, más la mitad de medio sandwich).

 La cara lo dice todo, tirado en el control previo a la Cuesta de los Cochinos
Los camiones que nos dieron agua todo el día, organización de 12. ¿Verano?

      Me levanto sin saber muy bien por qué, si por dignidad o por cualquier otro motivo, mientras en la ambulancia atienden a varios. Este punto resultará a la postre el fin de muchos corredores. De hecho, soy espectador de como uno sale del puesto de la cruz roja diciendo que va a seguir para desmayarse a los dos metros.

      A la desesperada, diluyo un gel en un bidón e inició la famosa cuesta. Es una pista con no demasiado desnivel si estás acostumbrado a las carreras de montaña(300m+ en 3/4km), pero el espectáculo es dantesco. Quads bajando con gente envuelta en mantas de supervivencia, vómitos por las veredas, el sol cae de forma implacable, y son casi 3 km de cuesta.
En la dichosa cuesta a eso de las 3 de la tarde

      De hecho, al coronar, cada trago de gel diluído me invita a expulsarlo, y decido meterme los dedos. En el control he perdido 200 posiciones, para que os hagáis una idea.
Fin de la cuesta

Consigo vomitar bastante líquidio, y decido tumbarme bajo un alcornoque. Los audios me animan a tomármelo con calma, pero mi situación es límite. Treinta y pico kilómetros, hecho una mierda y vomitando, el calor me ha fundido poco a poco sin darme cuenta, quiero llorar, toda mi ilusión, una vida queriendo ser ultrero y resulta que no valgo. Se escucha que está siendo una edición muy dura, pero me importa un comino.
Intentando respirar y recuperar, pero aquello estaba over

      Me levanto de debajo del árbol, y tomo la decisión de dejar de tomar isotónica, las sales de 226ers me están yendo de maravilla, el gemelo de hecho es lo único que aguanta dignamente, tendrá cojones la cosa. Vuelvo a ver a Jesús parado, me anima a seguir pero dice que va fundido. Me junto con un colega , el primero con el que entablo fluída conversación, vamos bien pero en una bajada soy incapaz de poder seguir trotando, estoy acabado. El calor ha sido un enemigo que me ha fundido poco a poco, sin darme cuenta, el estómago  no está funcionando como debiera, y yo ya no puedo más, sino puedo trotar cuesta abajo ene l kilómetro treintaitantos. Sólo pienso en como y donde abandonar, el control del km 36 sirve para poco más que para certificar que soy cadáver.

     Jesús me vuelve a adelantar, estamos en una superrecta y lo único que soy capaz es de andar, la mente navega entre tatarear el "novio de la muerte", en los audios de mis amigos,hijos,...Son las 3 de la tarde, y estamos rozando los 40º, esto carece de sentido. Toda mi ilusión por ser ultrero, por volver a ser lo que era, se difumina por estos campos de cultivo rondeños. Decido tumbarme en un lateral y cerrar los ojos, descansar y no pensar. Pero claro, la gente en esta ultra es diferente, la solidaridad es un valor que impregna esta carrera. Constantemente me preguntan si estoy bien, si quiero algo, son tantas las preguntas que decido levantarme y seguir.

    Contacto con un tipo de Murcia envuelto en la bandera de España, un tío muy majo con el que comparto unos kilómetros, cruzamos la carretera, nos mojan con mangueras , el andar con él me hace un pelín más llevadera la decadencia. Él habla de sólo andar hasta el final de la carrera, incluso de ducharse en Setenil. En esas estamos cuando llegamos al control del km 41, donde se han quedado sin agua momentáneamente, toca hacer cola. Los legionarios acaban repartiendo botellas de agua, y justo al final del punto de avituallamiento. Un legionario invita a coger barritas, en ese momento caigo en la cuenta que llevo  las seis horas de carrera con unos trocillos de naranja y plátano y un par de bocados a un sandwich. Sé que quizá si pruebo esa barrita vuelva a vomitar, pero decido jugármela con un par de bocados de aquella pieza gelatinosa con sabor a dátil, total estoy incumpliendo todos los preceptos del ultrero (pantalón nuevo, calcetines y calzoncillos nuevos,etc...).

    Echo a andar con muchas dudas, pero pasan los minutos e, increíblemente, me encuentro bien. De hecho, pruebo a trotar y...¡¡¡Puedo!!!! Empiezo a adelantar gente, en una pequeña cuesta arriba saco una barrita de mi mochila y mordisqueo y me encuentro aún mejor ¡la madre que me parió! El estómago se está asentando, y todo por media barrita pringosa? No pienso más y sigo corriendo, ya no trotando, en esta prolongada cuesta abajo que nos lleva hacia Setenil. Me encuentro con Jesús, un poco desanimado, y le digo que hay que aguantar, que andamos cerca del ecuador( tiene bemoles intentar animar con la frase"venga, que desde allí sólo nos quedarán 50km).

Renaciendo, y todo por una barrita( o media , mejor dicho)

      Llegamos al último p.c antes de Setenil, vemos un cartel de 5km a dicho pueblo, uno de los más bellos de España según los entendidos, pero nos desvían hacia Alcalá del Valle por carretera. Yo comento que carece de mucho sentido, mas un corredor me espeta con toda razón: "Quillo, si queremos hacer queremos 101, de alguna manera habrá que sacarlos". Y es que esto no es una ultra de montaña, son los 101.
Dirección Setenil

       Entre campos de cultivo, y bajo un calor de justicia a pesar de ser las 18h pasadas, entramos en el pueblo en medio de un ambiente brutal, con la gente agolpada en los bares, aún se me pone la piel de gallina recordándolo. Los rumores entre el publico y los comentarios que escuchas hablan de los 101 más duros desde 2012, y que rondamos los 1000 abandonos. Me siento orgulloso de mi mismo, de haber aguantado, de encontrarme tan bien. En esos momentos sé que si consigo acabar esta carrera, los Jordi, Rafa ,Paco, Pablo ,Sera,... van a tener un porcentaje muy importante en ello. En eso ando cuando cruzo el puente y entro en el famoso punto de control de Setenil, la mitad de la carrera.

Posición:1226 de 3500

5) Setenil de las Bodegas-Acuartelamiento de la Legión(km 70): ahora si toca vivir una ultra

          Tomo una fanta de naranja fría, un sandwich y salgo del control para sentarme en la acera y hacer evaluación de daños antes de seguir. En ese momento comento con alguien que daría mi vida por una cerveza, a lo que una amable pareja saca de una nevera un quinto y me lo ofrece. Ojiplático me hago el duro, pero ante su insistencia, trago el maravilloso elemento que entra mejor que cualquier Aquarius y Powerade del mundo.


Salida del famoso control de Setenil

        Ahora si que si, me animo y sin cambiar nada de ropa ni zapatillas, emprendo subida junto con Jesús, que parece que no las lleva todas consigo. Me avisa de que ahora viene otra cuesta importante, y es que los casi 3000m+ de la prueba, de algún lado deben salir. Me adelanto un pelín aconsejado por mi ilicitano compañero. Este tramo es bonito, aún no ha empezado lo duro y atravesamos bosquecillos y campos de un verde precioso, salvo para mi querida alergia. Contacto con dos malagueños, Dani y Juan, con los que compartiré buenos tramos de esta parte de la carrera, gente cuyos minutos de conversación me llenaron mucho, y es que esta prueba es una aventura en si, y la gente que vas conociendo, que aparecen y desaparecen, son de lo mejor que tiene. Ellos van un pelín más fuerte, y yo me entretengo sacando fotos, pero es cierto que los kilómetros acompañados se pasan más rápido.


Ha bajado el calor, y el paisaje es precioso. Se empieza a disfrutar

        Y por fin llega, una cuesta que es similar a la trágica de los Cochinos,pero en mayor distancia. De hecho, es la misma montaña, pero la subimos por otra parte. Es una pista ancha que se deja subir bastante bien, aunque hay gente que ya advierte de que la bajada es durísima. Así llegamos al control de Chinchilla, otro de los míticos, en el km 60. He hecho gran parte de este tramo con un legionario que está en Ceuta, que me habla de las otras 3 pruebas legionarias, sería una pasada hacer todo el circuito.

 Coronando en Chichilla,, posición 1056, he recuperado casi 200 posiciones en 10 km


      En Chinchilla empieza ya la puesta de sol, quedan 10 km para el Cuartel, son las 21 h más o menos,  a ver si podemos evitar poner el frontal antes  de llegar allí, pienso para mis adentros. He llegado con Dani hasta aquí, pero tanto él como yo hablamos por teléfono y desconectamos en ese momento. tras coronar, empieza la bajada, pista cementada muy inclinada y camino algo roto, pero si estás acostumbrado al monte nada extremo. Voy muy bien físicamente, y no puedo por más que alucinar cuando pienso en 4 horas antes, muerto por esos caminos de Dios y pensando en como iba a poder acabar.Saber que todas las personas que me rodean en carrera hemos pasado por ese infierno de calor, despierta una solidaridad difícil de explicar con palabras, además del cacao químico que significa llevar casi 12 horas haciendo esfuerzo físico.

Empieza a anochecer, camino del Cuartel

      Acaba la bajada, y en el falso llano entre casas de campo y chalets que nos llevan al Cuartel, contacto de nuevo con Juan Antonio, que me dice que no lleva frontal encima. Como está oscureciendo, me ofrezco a acompañarle . Me comenta que lleva el estómago regular, con tanto líquido, como también me pasa a mi. Es curioso, pero son muchos litros y pocas meadas, y cuando se trota uno nota como la "marmita" se mueve, mientras que al andar no se nota tanto. Así que , consciente de que no me vendrá mal reservar, le comento que iremos a su ritmo, marcha andando rápido, la famosa marcha legionaria.

      Cae la noche y por fin llegamos al famoso Cuartel .Paro antes de entrar, me tomo un bocadillín que llevo, alguien me ofrece una cerveza, echo un trago: los familiares se agolpan aquí, incluso con mesas de plástico. Veo que el gran Fausto me ha llamado, whatsapeó con él, es un detalle que no voy a olvidar. Que un tío con su experiencia se acuerde de ti en estos momentos dice mucho de su calidad como persona. También veo una imagen que me enternece, y es como unos padres  de un corredor, ellos tendrán más de 60 años, le acompañan hasta la entrada al cuartel y se despiden hasta Ronda.


El arco del Cuartel, había soñado con él durante horas



Disfrutando del momento

Esta prueba es muy emocionante, veo a más corredores que pasan, todos con la mochila llena  de estos 70 km bajo el calor, pero todos sabemos que lo tenemos al alcance de la mano. Sé que ahora viene lo duro, son 30 km con 1000m+, unas 5 horas en el mejor de los casos, de noche, pero algo me dice en mi interior que lo peor ya ha pasado. Me santiguo y cruzo el arco del cuartel, última vez en esta carrera que los ojos se vuelven ligeramente más acuosos.

A punto de entrar al mítico acuartelamiento

En el interior del cuartel


Posición: 1046 de 3500

6)Cuartel de la Legión-Ronda(km 101): alegría eterna.

          Llego al comedor justo para observar que hay cola en la entrega de mochilas. Cojo la comida(me vuelvo a cruzar con los dos malagueños de la parte inicial, a los que saludo entre risas). Salgo fuera, paso de sentarme , un perrito caliente, un caldo que me sienta de maravilla y una buena cerveza me acompañan mientras hago cola, con lo que no pierdo tanto tiempo. Casi 20' entre quejas , justificadas por los corredores, pero al fin consigo la mochila. Decido coger los palos(nunca había practicado en carrera con ellos, otro punto positivo para mi), saco algo de ropa, dejo comida y pertrechado, saco el frontal (tampoco había practicado, otro gallifante). En ese momento reconozco a una mujer del grupo de las Marujas aceleras de Elche, Encarni. Va con su marido haciendo la prueba, da alegría ver paisanos. Selfie y a por los últimos 30 km.
Otra cara conocida

       Salgo trotando del Cuartel, aprovecho las luces de las casas, pero con el frontal no se va mal. Hablo con Fausto justo antes de empezar una de las cuestas más duras del recorrido, la famosa cuesta de la Ermita. Empieza por cemento, es una pasada mirar hacia arriba y ver la fila de frontales como luciérnagas, también hacia atrás a los corredores que están saliendo del Cuartel ahora.

Toca tirar de frontal

La cuesta se torna más y más empinada, es dura, esta si es montañera de narices. Pero al final, se consigue llegar hasta la Ermita, que aparece de la nada, es un momento muy bonito. Bajada muy rota hacia Montejaque, donde más que trotar uno trata de bajar sin hacerse demasiado daño en las rodillas, y no caerse claro. Punto de control del Cementerio, el más animado de todos, con los legionarios amenizando el rato micrófono en mano. Cojo mi primer café y salgo rápido, tengo ganas de ver el pueblo, se intuye bonito. Pero no me cuadran los km, es el 77'5 y Montejaque está, en teoría, en el km 83. La explicación esta 200 m más adelante, giro radical y hacia el campo.La fila de frontales que hay delante mío me recuerda lo que ya me habían comentado, una nueva subida a la Sierra del Hacho amenizará la velada.

       Los palos me ayudan, y me desenvuelvo bien con el frontal, así que sigo a buen paso adelantando gente hasta coronar la sierrecilla de las narices, la noche está estrellada y el fresco, que no frío, se agradece. La bajada vuelve a ser dura, pero por fin entramos en Montejaque, otro café y rápidamente enfilo hacia Benaoján, último pueblo antes de Ronda. Voy en posición 886, he recuperado casi 200 posiciones desde el acuartelamiento, lo que habla de como pueden cambiar las cosas, si pienso en aquella lejana Cuesta de los Cochinos.

Montejaque

Llevo la sensación de tener piedrecillas en al zapa, lo que podría traducirse en ampollas, pero llegados a estos 83 km, prefiero ni mirar. Salimos por asfalto y en bajada, troto a gusto por el arcén de la carretera, no me puedo creer que con casi 15 horas de carrera aún pueda correr, y a casi 5'/km. Entramos en el pueblo, una mujer le dice a una corredora que todos los que acabemos hoy somos ganadores. Los 1500 abandonos finales lo atestiguarán.

     Atravesamos el pueblo y nueva bajada hacia la Estación de tren. Nos desvían por un camino, justo donde un cartel en la carretera indica Ronda 10km.

     Salgo del antepenúltimo control, la gente sigue de juerga, son las 3 am y hay ambiente en los bares. De nuevo la noche y nueva cuesta, esta es la penúltima grande, Así que palos y para arriba.Me adelantan varias mujeres acompañadas de sus parejas, ellas son diésel y a pesar de que no voy mal, aquí hay gente con mucha experiencia en estos asuntos, con varios 101 en el chasis. la subida esta rotilla, pero a lo lejos se ven las luces de la gente que está llegando a Montejaque, al otro lado del valle. Coronamos, penúltimo p.c, esto se acaba, me da hasta pena que esta pedazo de experiencia este tocando a su fin.

    En esos pensamientos ando, cuando,en un giro del camino, al fondo, aparece. Es  Ronda , el final de los 101, iluminada y preciosa. Empezamos la bajada por pista ancha que se deja trotar, nueva subida cementada(la penúltima de la carrera) y último punto de control, km 95. Estoy como en una nube, no me lo puedo creer, pero sigo trotando, esto ya es un automatismo, llevo casi 17 horas haciendo lo mismo. Bajada por asfalto, callejeo, aparece iluminado el Tajo, es espectacular. Y por fin, allí está, la famosa Cuesta del Cachondeo. Y de cachondeo nada, que pica y bastante. Es una cuesta empedrada de algo más de un kilómetro. Pero claro, a estas alturas, no va a ser lo que haga que nadie abandone, digo yo.

    Y ahora si, por fin, corono la cuesta y echo a trotar. La poca gente que hay por las afueras de Ronda anima y mucho, me acerco al centro, se oyen los pasos en el silencio de la noche, es una pasada. los policías y legionarios nos saludan, Plaza de Toros y por fin, la Alameda del tajo, espectacular y preciosa. Salto de alegría, saludo y al entrar en meta grito y palos al suelo.Aprieto la foto de mis hijos, mientras pienso en mis padres y me acuerdo de mis abuelos que en paz descansen. No lloro, estoy vacío pero muy muy feliz, eso no lo puedo describir con palabras.

Felicidad



Se acabó

 Entrego el pasaporte, último sello, mochila con sudadera y medalla, que sólo yo sabré el resto de mi vida lo que me ha costado.

Posición: 812 de 3500. Clasificaciones en https://sportmaniacs.com/es/races/101-kms-24-hrs-ronda-2019/5ccca670-6bb8-4d50-82b9-1dc0ac1f0953/results#rankings



Fin de la historia:

    Si habéis tenido los cojones de aguantar este ladrillo, del final poco os puedo contar. Avituallamiento de lujo, saludos a corredores con los que compartí tramos de carrera,dormir 4 horas, afeitarme,vuelta a Alicante con dos paradas para dar una cabezada,bla,bla.... Lo que si os puedo decir, es que esta carrera creo que me ha cambiado la forma de ver esto de correr. Sé que aún estoy en la nube, pero esto es algo diferente, tiene algo que 9 días después me tiene retenido en aquellos caminos serranos. En fin, que mil gracias a aquellos que ayudasteis, fuera como fuese, que pudiera participar y acabar estos 101 de Ronda.