Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo. Will Smith

La mala noticia es que el tiempo vuela. La buena es que tú eres el piloto

miércoles, 19 de abril de 2017

Maratón de París: punto y aparte



Casi 10 días han pasado de mi primer Maratón internacional, el Schneider Electric Paris Marathon, que así dicho en inglés le da más renombre jajaja.
He estado liado con los críos, el trabajo y unos días por los Pirineos con mis buenos amigos Pablo y Paco, de lo que os dejaré foto si me queda tiempo en la próxima entrada.El caso es que aunque hubiese querido escribir esta entrada mientras durase el calor de la emoción que siempre despierta en mi las pruebas filipídicas, no ha podido ser, habrá que tirar de mi maltrecha memoria. Dividiré la crónica en las tres partes que para mi tuvo esta aventura, de la que si tuviese que resumir todo en una sola palabra, esta sería AMISTAD.



El pre
 Casi hará un año, mi gran amigo, mi compañero de correrías, de carreras, de aventuras y de risas, mi Jordi, me proponía un Maratón Internacional para celebrar su casi 40 cumpleaños. Esto obligaba a buscar en primavera, y cuando uno tira a mezclar economía y renombre, dos ciudades surgen enseguida: Roma y París, ambas sin problema para apuntarse y con precios razonables para ser una de las famosas (100 euros groso modo). Manta a la cabeza, que narices, y enseguida se le lanza la caña al tercer mosquetero, Rafa, centrado en su montaña, pero que no renuncia a la aventura. Miel sobre hojuelas!!!
Con el paso de los meses, mi forma va decayendo, con un pequeño rebrote gracias a los entrenos de Fabián Campanini, un puñetero crack del entrenamiento, consiguiendo el 1h33 en la MM de Torrepacheco.
Pero la cabeza no acompañaba, los kilos subían en la báscula, la motivación estaba, pero no fluía, difícil de explicar, o fácil, la vida no sólo es correr. A esto cabe añadir un dolor fuerte en la rodilla tras la carrera de montaña de Petrer, lo que me dejó solo entrenar una vez a la semana en los dos últimos meses. A la mínima que trataba de forzar aparecía la carga en la rodilla, llegando el día 19 de Marzo a cojear, poniendo en duda mi participación en la carrera: Decidí no arriesgar, y sólo hacer las tiradas largas del domingo, y un día gimnasio.... Rosarios, cirios y todo el arsenal en marcha.






Vamos que nos vamos


El finde

En medio de un traslado, vuelo rápido para pasar el finde con Raja, Jordi y María José en la ciudad de la moda, en la capital de Europa. Llegamos tarde, enseguida metro y a por el piso de AirBNB que había gestionado Jordi. A decir verdad, todo de lujo, veremos lo que dura el invento.
Y del finde, qué decir. Que muchos kilómetros( 21 el viernes), que París es una ciudad impresionante de bonita, no siendo yo mucho de cemento, he de reconocer que podría estar varios días más. Arco del Triunfo. Mont Matre, Torre Eiffel, Barrio Latino,... precioso, pero si eso lo acompañas con tres amigos, risas, cerveza, comilonas, por mucho que os tratará de explicar, nunca llegaría a conseguir transmitir una mínima parte de lo bien que lo pasé. Gracias, gracias y mil gracias. La única lástima no haber podido ver al madrileño Juan Luís, bloggero que me transmite mucha motivación con sus crónicas.
 Eso si, también descubrí que si te vas a una ciudad como esta a correr un Maratón, lo mejor es olvidarse de marcas. Si quieres eso, vete a Valencia. Ahí van las fotazas de un gran finde













La carrera

Despertamos pronto, las pizzas de anoche no han permitido un gran descanso. Desayuno fuerte y al metro. Llegamos al Arco del  Triunfo amaneceiendo, joder estoy cargado de emoción,esto es diferente. Gente de tantos países, en una carrera sin sucedáneos(10k, 21k), con una ciudad como París cortada par nosotros. Las endorfinas se respiran.

Capital del Maratón

Vamos a por un café rápido y faltando una 45' nos arrimamos a la salida. Dado mi estado( ver apartados anteriores) y que qué narices, después del finde que llevamos, yo hoy quiero correr con mis amigos, retraso mi cajón de salida y me voy al de Rafa y Jordi, el sub 3h45'.
Equipooooo

Poco a poco van dando la salida a los cajones previos, saludamos a una chica supermaja de  Cartagena, mientras tratamos de contener la emoción. María José se ha quedado en el piso, pero la veremos sobre el km 28, cerca de la Torre Eiffel, desde aquí agradecer todo su apoyo, a la siguiente te toca venirte.

A las 8:50 dan la salida a la mitad del cajón, y a los 5' nos toca. Aún me emociono al recordad esos primeros pasos por los Campos Elíseos, disfrutando y sufriendo su pavés hasta el km 2, en la Plaza de la Concordía, con su obelisco y su Noria, que bonito es esto cojones.
Campos Eliseos, quien nos lo iba a decir

Seguimos transitando por lugares cargados de historia, el Louvre, el Grand Palais, y llegamos a la Plaza de la Bastilla por un suave circuito pero que va "toboganeando". Km 5, primer avituallamiento y el único lunar de esta carrera. Avituallamientos cortos y en un solo lado de la acera convierten el conseguir una botella de agua en una especie de "sálvese quien pueda". Obligados a frenar, retomamos las zancadas dirección al Bois de Vincennes.




Respecto a mi, veo que no voy, Las piernas están cargadas,no sé si del desfase del finde o de mi falta de entrenos, pero no voy fino a 5'15", poco más que añadir. Lo bueno, seguimos juntos, y disfrutamos del tramo hasta el km 10. Y es que París tiene dos "parques" en su interior, que a nostros nos sonaría más a bosque, un auténtico placer para los sentidos. Vamos riendo, regulando, pero todos sabemos que hoy va a ser duro, aprieta el calor y no son ni las 10 a.m.

Aún había alegría

Salimos del bosque sobre el km 12 para  volver paralelos al tramo inicial de carrera por una zona residencial pero bonita, como no podía ser menos. Jordi se empieza a quedar, Rafa me sigue a distancia y yo empiezo a hacer la goma hacia atrás para intentar ir juntos. Más cada vez que lo hago, no sé por qué narices, me vuelvo a adelantar.
Así llegamos hasta la Media Maratón,donde noto que estos tirones me están afectando, voy muy cargado de patas y decido coger mi ritmo. Nos ponemos paralelos al Sena, esto es demasiado, como puede ser una ciudad tan bonita. Pero ay amigo, llegan tres sorpresas en forma de tres túneles, el primero de ellos de un kilómetro, curioso y con un punto de agobio. Eso si, todos ellos con animación en forma de pantallas de plasma, 10 para la organización. Y diréis, ¿por qué eso de "ay amigo"? Pues porque los túneles ( uno de ellos el famoso donde perdió la vida Lady Di), conllevan una cuesta simpática de salida, que merman las fuerzas a pasos agigantados.
Aún así resisto, aprieto con fuerzas los recuerdos que me dieron mis hijos, un peluche, un avión de papel y un sobre de cromos. Noto que aguanto, aquí ya empieza a haber cadáveres, joder esto pinta a escabechina.
Orillas del Sena


Llega el km 27, Torre Eiffel. La carretera se estrecha, la gente anima con rabia, no consigo ver a María José, pero ese frenazo me deja seco, el  muro ha llegado, y no lo esperaba tan pronto. Empieza una cuesta suave, contacto con un corredor del Marathon Cartagena, amigo del Tocayo Ramón Sobrino. Le comento que voy jodido, mi ritmo ha bajado del cosntante 5'20 a un 5'40 preocupante en ese momento,...ay si yo supiera.

Llega el km 32, cuesta cuesta y llegamos al Bois de Bologne, con Roland Garros dándonos la bienvenida. En este tramo final mis piernas dicen hasta aquí, el ritmo baja a 6'/km, el dolor se apodera de mi. Pienso en que sólo son dos vueltas al circuito del río de Elche, pienso en que ya he pasado por esto en Barcelona, me maldigo por no haber entrenado, pienso mil historias, lo único que consuela es que hay muchos como yo, seré idiota.

Aprieto los recuerdos, me abstraigo con lo bonito del circuito( un bosque en medio de París, manda huevos), pero ni los km del 32 al 35 en clara bajada me permiten acelerar. En esos momentos me pasa Rafa como una exhalación, me alegra ver que va bien, pero rápidamente mi penitencia particular me requiere la atención. La animación del público no decae, mensajes de cartón que captan la atención y la alejan del dolor. Mi único objetivo ha pasado a ser no andar( sería mi fin) y conseguir bajar de 4 horas. El dolor empieza a ser máximo, me duele cada puñetero poro de mi cuerpo, quiero ir más lento pero no puedo, todos los km rondan el 5'50. Ya ni mantras ni ostias, esto parece un campo de batalla, cadáveres en las aceras, me impacta ver a una atleta acompañada de su los ánimos de su novio, llorando de dolor, amigos arrastrando del hombro a compañeros, ciclistas de la organización atendiendo a desmayados,... no sé como, pero consigo vivir esto, es puro Maratón, el de verdad, y el que quiera vivirlo , que lo corra dándolo todo, pues  sólo entonces podrá comprender que cojones tiene esta distancia que engancha.

Llega el km 40, por fin creo que voy a poder acabar, vuelvo a apretar el peluche de mi hijo pequeño, por primera vez en mis 4 maratones no sé si voy a poder dar el siguiente paso llegado al km 40, normalmente en el km 37-38 se disipaban las dudas. Y el bosque sigue, pero ¿dónde narices está la meta? Obviamente, los metros no engañan, pero es sólo en el km 42 cuando desaparecen los arboles, se llega a una rotonda( donde está la última víctima de la carrera envuelto en una manta isotérmica) y por fin, no lo puedo creer, no me queda ni emoción, ni ganas de llorar ni leches, sólo quiero acabar como sea. Eso si, cojo los recuerdos de mis hijos, han sido mi talismán, los beso y cést finni. 3h57', posición 14460 de 42469, coñi, casi en la tercera parte!!!

 Ya está

Emoción

Recuerdo para mis hijos, mi fuerza y mi vida


Foto de meta, y largo paseo a pleno sol para recoger medalla y avituallamiento.

Je suis finisher


Trago agua como si estuviera en el desierto, y enfilo casi un km de penitencia al punto de quedada. Empiezo a notar que me mareo, lo he dado todo y el cuerpo está averiado. Veo a un Rafa triunfal, como me alegro por él, es un gran amigo y pura fuerza. En pocos minutos llegan Jordi y María José, todo ha ido bien , pero empiezo a notar que no me queda fuerza ni para estar de pie. Me siento en una acera, y anécdota para los nietos; Estamos al lado de la rotonda del arco del Triunfo, pero no puedo ni levantarme, me tumbo y mi cuerpo dice "ahora me toca a mi". Empiezo a vomitar liquido en una alcantarilla, para eso si tuve gusto. Jordi se acerca, pero también un gendarme, metralleta en mano, que se preocupa por mi estado. Yo insisto que todo va bien, cosa que no convence al señor policía, pues lo jalono de arcadas. Jordi se debate entre el descojono y la lógica preocupación, mientras un segundo gendarme, arma en mano insiste en llamar a los servicios médicos, cosa que yo zanjo con "trevian" y un levantamiento forzado. El color de mi piel en la fotos os puede hacer una idea de como fue mi post Maratón.


Pero al final todo pasa, una buena siesta me permitió volver a Alicante esa misma noche con el orgullo de saber que una vez más mi cuerpo había sobrepasado a mi mente, que esta distancia nos enseña mucho de nosotros, que son lecciones de vida, que en el fondo no hay que rendirse cuando uno cree que no puede más, que se puede. Eso si, os juro que no volveré a esta distancia sin un mínimo de entrenamiento. Ha llegado el momento del punto y aparte, como reza el título de esta entrada. Quizá el momento del descanso, del saber parar y enfocar de otra manera, volver a mis raíces, el monte, volver a mi esencia.
Y por último, vuelvo al principio.Si algo perdurará en mi cabeza de este fin de semana, será sobretodo y por encima de todo, la Amistad

10 comentarios:

  1. Grandísimo Gal. Hay que ser muy duro para poder con el maratón cuando te apalea como lo hizo París. Te aseguro que era más preocupación que descojono en meta (las risas vinieron después) Como dices, una gozada de viaje y un honor contar con vosotros como los grandes amigos que sois.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te digo, que ostia nos dio. Y gracias por preocuparte, si no estás ahí acabo en la gendarmerie!!

      Eliminar
  2. Enhorabuena Ramonet!!!
    Me alegro que aunque con un "poco" de esfuerzo, hayas hecho esta bonita carrera. Creo que merece la pena el salir y comprobar cómo se montan y como se corren las carreras en otros paises.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, merece mucho la pena, desde luego París se lo monta muy bien

      Eliminar
  3. Buena crónica, tu viaje fue un éxito, creo que en este tipo de viajes deportivo-turísticos lo más importante es disfrutar de las ciudades o paisajes y las compañías, y después el maratón lo que tenga que ser. Y veo que tú disfrutaste a base de bien.
    En lo relativo a la carrera, en un maratón como este, tal multitudinario pese a salir escalonados lo mejor es olvidarse de marca y disfrutar igualmente, mucho más con las condiciones de calor que tuvimos y el tute que le metimos a las piernas los días previos, mayor motivo aún si se va poco preparado, como fue el caso de ambos, pero logramos el objetivo de acabar, en tu caso con menos de 4 horas es para estar contento.
    En lo de replantearte los maratones, obviamente siempre es mejor llegar más preparado, pero si no siempre se puede hacer como yo, correr en base a la preparación, y ya está.
    Una lástima no haber podido coincidir, pero con tanta gente y saliendo en diferentes horarios era complicado.
    Un abrazo, y que se acaben los problemas para poder entrenar bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Juan Luis, una pena no vernos, mira que me hacía ilusión, pero ya será en otra.
      Respecto del resto, toda la razón,estos maratones son para disfrutarlos, aunque 42 km corriendo no son la mejor manera.
      Espero que nos veamos pronto en otra, yo ahora tiro p'al monte

      Eliminar
    2. Yo también, pero tengo maratones pendientes este año aún en Lieja y Verona.

      Eliminar
  4. Si es que se hace larrrrrgoooo jeje. Un saludico y enhorabuena tio.

    ResponderEliminar
  5. Magnífico relato de una experiencia única Enhorabuena chavalote

    ResponderEliminar