Es necesario revivir para saborear (Rozalén)

Es necesario revivir para saborear (Rozalén)

lunes, 13 de agosto de 2018

VII Travesía del Amanecer: sumando metros



Ayer domingo tuvo lugar, al calor de la XXVII edición de una de las clásicas veraniegas, el Cross del Amanecer, la VII Travesía a nado del Amanecer, que tendría lugar en el Rincón de la Zofra, una de las muchas playas campelleras.

La idea era aprovechar la mañana de domingo para alargar los metros de competición, cara al reto de final de temporada, que no es otro que la Travesía a Nado del Peñón de Ifach, que según todos los clásicos es uno de los "must" junto con la de la Isla de Benidorm y la Tabarca-Santa Pola. La verdad es que dar la vuelta a ese "pedrusco" tiene algo más que la típica travesía de dar vueltas alrededor de boyas, sin querer desmerecer a ninguna travesía, tiene ese componente de lógica que muchas veces he reclamado para correr por montaña. Dar la vuelta a un elemento de la naturaleza, o unir dos playas, o unir una isla o una playa, la verdad es que estoy muy muy motivado.

Y todo ello a pesar de que la espalda me sigue dando la lata a más no poder. Como hablaba ayer con un amigo, poco descanso, mala alimentación, stress, todo eso al final pasa factura a nivel físico, sobretodo a determinadas edades. A eso le sumo que esta semana me he dado un tute de los buenos, subiendo varios montes de la zona, corriendo dos o tres veces y nadando. De hecho, el miércoles y gracias a mi Jordi, me di un tute "quitamiedos" de 3000 m. nadando en Playa San Juan. El tema es que me plantaba con más de 6000 nadados hasta ayer, cuando yo no acostumbro a nadar más de 3000 semanales.

Levanto con mucho sueño, las cervezas de anoche no han dejado buen cuerpo. Café y plátano para contrarrestar, y medio dormido para Campello. A mitad de camino me encuentro al gran Jaime Vicens, un máquina al que siempre alegra ver, y que al final logrará podium de categoría a pesar del nivel que había.
Rincón de la Zofra

Recogida de dorsal en el colegio y para la playa, situada a unos 200 m, donde en ese momento se está celebrando el Cross bajo la atenta mirada de Pepe Brotons, cuya veteranía no falla. Me alegro mucho de ver a muchos conocidos y amigos, como son Anaya, uno de mis modelos deportivos, y que  a pesar de ser más alpinista que corredor, consigue un tiempazo, brutal lo de este chico;el gran Jaime, recuperando de lesiones y disfrutando de la arena; y a Lidia y Martín, con su equipazo, entre ellos la simpática Pili, y que poco a poco está consiguiendo que su grupo se haga un nombre importante en esto del mundillo de las populares

Viendo el Cross

Y por encima de todo, me alegro mucho de ver a Juanan de Skyrunners, que esta vez acompaña a José Daniel y el equipo Aquarium, de natación para chicos con algún tipo de discapacidad. me emocioné mucho de ver como cubrían la travesía de 300 m ideada para ellos con fuerza, honor y pundonor. Joder que huevos tienen, ellos y sus familias, un 15 para ellos!!!

Con el gran Juanan

En esas se pasa el tiempo, ya he calentado 300 m, y me doy cuenta de que no llevo mi nuevo Garmin, me cagüen, con lo que acostumbro a desviarme me hubiera gustado saber cuantos metros me iba a desviar.
Salida de los nadadores de Aquarium, máquinas!

 La cuestión, 9:30 a.m y pistoletazo tras las explicaciones que se repiten cuando sólo deberían servir a los 10 que se van a pelear la cabeza, pues el resto vamos a seguir al de delante. Salgo de los últimos para variar, y a pesar de ello al poco ya me adelantan varios, algunos como auténticas balas. El recorrido es simple, una primera boya, de ahí un triángulo cuyo lado más alejado repetiremos en dos ocasiones.

A pesar de mi lamentable forma de nadar me pego a varios nadadores, aunque según vamos llegando al primer vértice del triángulo, me van adelantando sin conmiseración. Lo bueno es que en la recta de ida y vuelta ya voy con los de mi ritmo, intento, tras ir esquivando a aquellos que nadan más desviados que yo, estirar el brazo y acordarme dar el pateo. Como siempre me pasa, se me hace infinita la recta, pero no agonizo como en otras ocasiones, el entreno del miércoles me ha dado fondo. A la vuelta incluso mejoro el ritmo, y afronto la última venida con ganas. Eso si, el fondo está sucio, ha habido mucho oleaje los últimos días, y evado la mente pensando en mil y unas cosas. Alguna boya me hace alegrarme antes de tiempo, tengo la sensación de llevar mucho rato nadando. Último giro hacia la playa, y sensación de ir de los últimos, mira que en este deporte el nivel medio es jodidamente alto la Virgen. Al final salgo para llevarme el susto, 54'??? Pregunto en meta, joder vale que no soy Phelps pero 54' para 2000 m. Aquí se confirma la historia, eran 2300 m oficiales que se han ido la mayoría de los casos a 2500 m, lo que me deja un ritmo de 2'09/100m, no tan desastroso como puedo pensar.
El del fondo soy yo

Con el orgullo por la arena, encaro la cuesta del colegio Salesianos para coger la buena bolsa del nadador y enfilar para casa a darme un buen almuerzo, que 2500 m lo merecía. Enseguida saco la parte positiva, si ya nado 2500 m sin acabar reventado, los 3200 m del Peñón ya no andan lejos. Nos vemos en la próxima,que seguramente será en los Alcázares
Verdaderos ganadores

lunes, 6 de agosto de 2018

XV Travessia nadant de Sant Roc: retorno al agua

                 


                       Cuando el año pasado, tras la Maratón de París, mi rodilla dijo hasta aquí, me pasé durante unos largos meses a practicar en exclusiva el arte del nado, participando en varias travesías, y descubriendo un mundo nuevo que me atrajo mucho, aunque también descubrí un deporte bastante peculiar en lo que a sus competiciones/competidores refería. El físico no era lo primordial, sino más bien la técnica. El estado del medio era fundamental, un mar picado podía convertir tus esperanzas de ritmo en pura quimera. Y por último, el nivel medio de los nadadores era medio/alto, y el mío bajo/muy bajo. Eso si, el ambiente entre la gente era muy bueno a nivel deportivo. Pues bien, el domingo pasado estaba a punto de refrescar la memoria por la vía rápida.

Platga dels Molins
                 
                     Desde hace un mes arrastro un dolor de espalda que me está impidiendo correr ni practicar montaña, así que mi idea de correr el Maratón de Ciudad Real se está esfumando por momentos.Como culo inquieto, retomé la idea del nado para eliminar endorfinas. Este año no continué con la buena gente del C.N Aquatic al no poder sacar tiempo de debajo de las piedras para compatibilizar correr con nadar, pero a pesar de ello nadé un mínimo de 1/2 veces por semana hasta un mes antes del maratón. Este último mes de Julio apenas un par de entrenos de playa, pero animado por Jordi me apunté a esta travesía de Sant Roc, con una distancia de 1500 m, versión corta. En mi opinión, es una distancia mucho más popular que la de 2000. Si bien como reconocía en el primer párrafo lo de nadar no es lo mío, me parece que 2000 m para empezar se me antojan bastante duros para los novatos. Y como yo estaba más verde que una lechuga, pues para Denia que arreamos.

                   Quedamos bien pronto mi fiel amigo junto con Laura, una chica supermaja del Club aquatic que está volviendo a la senda del deporte, y el joven Jaime Vicens, un máquina del deporte, pura motivación que transmite en sus conversaciones. Vamos, que el viaje fue una auténtica delicia.
Llegamos los primeros, recogemos el material y la bolsa y primera ojeada al mar, parece que plato no está a pesar de lo pronto de la hora, maloooo.

Muy buena gente

                    Un  poco de mareo por aquí y allá en busca de un bar que no descubrimos y a vestirnos de luces. Al calentar unos metros descubrimos que los primeros 100 m de esta playa dels Molins son pura roca que hace casi imposible el andar rápido por ella. Y ciertamente, el juez nos indica a los apenas 100 nadadores que se comenzará desde playa adentro. La explicación de la trave es bastante sencilla, rectángulo que a mi se me antoja larguísima, y desde luego que me iba a encargar personalmente de dar razón a mis pensamientos. El nerviosismo empieza a fluir.

                   Y efectivamente, a las 9:30 dan salida a la trave de 1500 m con un simple "Ya!". Esta señal acústica me pilla de improvisto y de repente empiezo ver a la gente a pijo sacao para adentro. Me uno a la marea, y por primera vez en mis tres traves voy en pelotón. La sensación es un poco angustiosa, tratando de seguir un ritmo, una persona y sobretodo, no recibir patadas ni ahogamientos. Los primeros 300 m son hasta una boya donde giraremos a la derecha. El ritmo del corazón me va a 100, pero no me apetece perder comba ni quedar de los últimos. para arribar a la boya tengo que hacer un pequeño desvío, pues me he alejado, tónica que se repetirá durante toda la trave... mis buenos minutos me iba a costar. Durante la primera parte del rectángulo noto que el mar no está plato precisamente, acostumbrado a mis dos nadadas matineras en Urbanova esto está bastante movidito. Voy sacando la cabeza para redirigir la dirección, con la duda de si la persona que me precede va correcto o no.

                Esta primera parte del rectángulo se me ha hecho larga, y la siguiente que ya es mar adentro también lo hará, pues vamos mar adentro luchando con las olas, que sin ser fuertes, hacen incómodo el nado. La poca gente que me rodea me hace darme cuenta de que ya he cogido mi sitio en la trave, el fondo del mar está limpio y me entretengo viendo algún pececillo y siguiendo la estela de nadadores por aquí y allá. Siguiente tramo largo del rectángulo, el hombro empieza a molestar, la cabeza vuela al último reto de la temporada, la Travesía del Peñón de Ifach, 3200 m, pero sie stoy sufriendo en 1500 m, Dios me pille confesado!


                Última boya, inexplicablemente me empiezo a encontrar mejor, se ve que el final cercano anima. Llego a la zona de rocas intentando nadar hasta no poder más, miro el reloj y siento una ligera decepción, 36'54", jope, y yo esperando rozar los 30' ¡Seré iluso! En la arena me esperan los compis, que confirman que el agua no estaba para muchas alegrías, habiendo hecho todos ellos un gran nado. En fin, que rápidamente recapacito y disfruto de mi primera trave del año, y es que este deporte es una gozada, y al igual que correr permite conocer sitios y gente de p.m.


Reventado

               Ya de vuelta consulto clasificaciones, 92 de 101, con sus 36'54", poco más y llego el último.Todo ello en http://www.crono4sports.es/clasificacion/459/.   Al consultar el reloj, resulta que he hecho( con la poca o mucha fiabilidad de estos aparatejos) 1850 m, 350 m de más. Buffff.



Juro que esa mañana no había bebido nada jjj

Habrá que empezar a darle a las brazadas si quiero llegar al Peñón en condiciones. Esta travesía está considerada por muchos una de las más "guapas" de la zona junto con la Isla de Benidorm  y la Tabarca-Santa Pola. Pero primero,este domingo la Travesía del Amanecer en Campello, que con sus 2000 m servirá para testar el cuerpo

jueves, 26 de julio de 2018

VII Legua de Javali Nuevo: cuando no es un roto, es un descosido

     
     
                  Más de un mes hacía que escribía la entrada de la carrera que más satisfacción me ha reportado en los últimos 3 años, la Maratón de Pamplona. Los que me leyeron en esa época saben que el camino estuvo plagado de "lesioncillas " que me acompañaron tras la salida de mi lesión de rodilla.
Iluso de mi pensé que esto era un punto de inflexión, pero no. Una semana más tarde levantando a mi hijo pequeño en peso muerto mi espalda hizo click, como hace unos años. En aquella ocasión forcé acompañando a Serafín en su Media de Orihuela a los pocos días, lo que me supuso no poder acabar aquella carrera, y peor aún, más tiempo lesionado.

                  Así que esta vez decidí reposo total, pero el tiempo pasa y la mejoría es muuuy lenta. Así que tras una visita al fisio, un poco de automedicación y una semana de reposo total de vacaciones con mis hijos y mi hermano en el valle de Baztán ( uno de los lugares más bonitos que he visto en mi vida sino el que más), decidí cometer una locura: ir al médico. Radiografía, antiinflamatorios y como ya me conoce, puedes hacer el deporte que no te cause dolor. Ene stos días, he visto que mi estado de forma es el peor de los últimos diez años, pudiendo apenas subir al Maigmó, y tirando en el gimnasio menos que un niño de 3 años. He nadado tres veces en el agua para testar la espalda, y viendo que no molestaba demasiado, decidí ayer miércoles acompañar a mi amigo Alberto a la Legua de Javalí Nuevo, carrera que ya tenía fichada de veranos anteriores. Se trataba de probar hasta ver dónde molestaba o dónde dolía.

                  Quedamos algo tarde en el barrio, que para eso Alberto es vecino. Recogemos a Gaspar en Santa Pola y tras ameno viaje, llegamos al pueblo de Javalí Nuevo con 35 ' de margen. Saludos varios, yo mismo a Cayetano de Correbirras, al que me alegra muchíisimo ver tras sus últimos "acontecimientos médicos". Recogida de dorsal, bolsa impresionante( botella de vino espumante y todas las marranadas posibles+ camiseta alusiva) y para el coche a vestirnos de luces.Tengo muy muy claro que hoy acompañaré a Alberto como en su día hice en Muchamiel, primero porque mi cuerpo no da para más y segundo porque me encanta correr con Alberto.

Con los maestros

Con el maestro del ultrafondo 


 Atendiendo la lección
 Bolsaza
Muy contento, como disfruto de las populares

Grande Caye

                   Nos situamos cerca de meta , donde saludamos a Manolo Rico, el cuál hace gala de un estado físico impresionante de forma( 69 años y corriendo hoy a 4'45 tras hacer ayer 40 km, respect!).  Y puntualmente petardazo y a correr. Salimos los penúltimos para a los 5" estar últimos, sensación curiosa jjj.



 Albertoooooo


Parece que nos quedamos atrás jjjj

 Cada uno saluda como quiere

Con el maestro
           
Disfrutando del ambiente

                         Primera vuelta corta por el pueblo, donde pasamos a algunos corredores, entre ellos al entrañable gallego Jesús Bernal. El calor no es asfixiante, algún repechín y paso por meta donde la gente del público anima a muerte a Alberto, yo de acompañante avergonzado. Lo bueno de las leguas (5'572 km) es que son cortas, pero el ambiente en las calles es buenísimo.

Adelantando a una bella atleta murciana


                La segunda vuelta abandona este calor para sacarnos por la Mota del Segura, agradable tramo de pista donde Alberto y yo alternamos agradable charla con ánimo a corredores rezagados. Soy partícipe de una visión diferente de la carrera, la de la cola , donde los ritmos giran en torno a 6'/km y todo trata de llegar. Pero como bien comentaba Alberto, en esto del correr cada uno es él y sus circunstancias, es absurdo hablar de méritos y posiciones. ¿Quién tiene más mérito, un joven de 25 años bombero que todo su tiempo libre lo dedica a entrenar y queda 10º ( es sólo un ejemplo) o una señora mayor que alterna 10 horas en una fábrica de conservas, unos hijos , una madre enferma y aún así saca tiempo para entrenar dos veces por semana y llega la última? ni el uno ni el otro, pero puestos a elegir..

Sólo vale disfrutar


                   Disquisiciones aparte, vamos disfrutando del atardecer murciano, los kilómetros pasan rápido para afrontar los últimos metros por el pueblo y llegar a meta en 33'09,posic 305 de 350, superfeliz de haber podido disfrutar de esta carrera sólo con molestias , pero no dolor.Las clasificaciones en http://www.dorsal21.com/index.php?accion=clasificaciones&idrecorrido=977&_pagi_pg=4

Fin de fiesta

                   Avituallamiento de cine, superbuena charla con Manolo, algún Correbirras y Jesús Bernal, y felicitaciones máximas a Gaspar, que ha quedado segundo de su categoría, corriendo la Legua Huertana a 4'15 con 62 años y entrenando un par de veces por semana, ¡respect!.


 Ahora si
 A ver si se me pega algo
 Firmo por llegar como ellos, o la mitad

Una para cada uno jajaja

                   Lo dicho, la espalda no duele pero molesta, el verano deportivo se va a quedar en blanco, ahora mismo estoy por anular mi salida a Pirineos de Agosto , y el Maratón de Ciudad real se queda muy en el aire. Pero mejor curar que no lamentar.
                  Gracias y ahora toca agua hasta que se vaya la lesión. Gracias por estar ahí

martes, 19 de junio de 2018

V San Fermin Marathon: superando adversidades


Pues fin de etapa,de camino y punto de inflexión. Cuando hace casi un año, tras la Maratón de París, caía lesionado por primera vez, en un principio pensé que sería cuestión de unas semanas. me apunté a nadar, pero la cosa no sólo no mejoró, sino que se estabilizó en la lesión. Para aquellos que hayan tenido la desgracia de pasar por esto, entenderán el estado de agonía que conlleva. Para mi el deporte ha sido mi modo de vida desde que tengo 15 años, mi válvula de escape, mi motivación, y ver que no hay manera de remontar es algo muy duro que añadir a la vida diaria. Eso si, siempre sin perder la perspectiva, y sabiendo que lo único importante de verdad en esta vida es la salud tuya y de tu familia.

Pero la situación llego a cronificarse de tal manera que llegué a pensar en dejar de correr por una larga temporada. Y menos mal que no. Y ahora viene el apartado de agradecimientos, para todos vosotros, sabéis quien sois, que habéis estado ahí, preguntando, llamando, un simple whatsapp, todo ha valido, y esta carrera es vuestra en gran parte. Supongo que no seréis muchos, para mi, pero en esto siempre importa la calidad, y Dios, o el destino como prefiráis,  ha tenido ha bien poneros a todos vosotros en mi camino, gracias de verdad

Como en una película, aún recuerdo aquel primer 5K en Rafal, luego el 10 de Benejuzar, la primera Media en Orihuela, y así mejora progresiva. Casi siempre con mi Jordi al lado, mi fiel compañero, contigo al fin del mundo.También todas las dudas y quebrantos que hice a Alfonso mi entrenador, que siempre estuvo ahí variando planes y lo que hiciese falta, también parte de esto es de ellos dos. A esto ha habido que sumarle los vaivenes morales que te pega la vida, pero al final no te queda otra que no abandonar y tirar para delante, más que nada por que a esto o le echas cojones o la vida te tumba fácil, no hay otra.

Ya en plena preparación llegaron dos recaídas de la rodilla, un costalazo que dejo fuera de juego 15 días, una semipulmonía , y hasta el propio día de la carrera una cojera en el pie derecho. Pero el destino quería dejarme esta vez, ya era hora.

Y tras el rollazo y los cientos de kilómetros de entrenos, más los que no hice, emprendía viaje el viernes dirección Pamplona, Maratón elegida por su situación norteña cercana a Bilbao, ciudad de residencia de mi hermano. Llegada fácil a la bella Iruña, y aquí un nuevo alto. Creo que es una ciudad  merecedora de una visita por su sola, con esa historia entre sus callejuelas del casco viejo, ese aroma a San fermín, esos parques que evocan a ciudades anglosajonas, ese río Arga y la infinita amabilidad de sus gentes. Alguien me preguntó por qué sólo había 250 corredores inscritos a la Maratón ( la prueba incluye MM, 10 k y 5k), lo que me hizo pensar. Creo que cada vez se busca, y me incluyo, la necesidad de hacer una buena marca, de correr una de las grandes. Y no negaré que a todos nos gusta eso, pero creo que el Maratoniano lo que busca es enfrentarse al reto de correr 42 km, sin más, batirse durante esas más de 3 horas, esperar con miedo a esos últimos 10 km que nos llevan a la frontera, a conocer nuestro límite para sólo comprobar que allí no está, que somos capaces de mucho más. Y si de paso podemos viajar, mejor que mejor, lo que me lleva a no entender que nos quedemos en ese eterno dúo Valencia-Sevilla. Yo al menos no lo entiendo, ¿qué más da 3h47 qué 3h43'?
Ya con el dorsal, ¿podría cruzar ese arco?

Y ahora si, me dejo de rollazos. Tras las consiguientes cañas y pinchos del viernes noche, levanto tarde el sábado para recoger el dorsal en la Plaza de Toros. Al hacerlo noto una cojera en el pie derecho, no doy crédito, supongo que habrá sido una mala postura, pero el dolor remite muy poco durante el desayuno, No me lo puedo creer, es la gota que colma el vaso. Aún así me activo caminando hacia el centro de Iruña, el Ibuprofeno parece hacer efecto y consigo llegar hasta el famoso recinto donde entregan el dorsal. Emoción controlada, me preocupa mi falta de nerviosismo, ¿me habré dado por vencido antes de tiempo?

Pequeña vuelta por el centro venciendo la tentación de beberme diez cervezas a pesar del ambientazo que respira la ciudad, y al albergue a comer pasta. Allí conozco a Paco de Murcia, amigo de Santi Hitos y conocido de Alberto, con el que comparto durante la sobremesa. tío majo, y siempre se agradece ver gente de la zona. Y así pasan las horas casi sin darse cuenta, y tras una pequeña siesta toca vestirse de gala y bajar al matadero...Que me quedan 2 horas para un Maratón, ¡hay que espabilar!.
Plano de la vuelta

Bajando me encuentro con  una multitudinaria manifestación, y tras quedarme sorprendido por la magnitud, continuo camino hacia la Plaza del Castillo, centro neurálgico de la capital Navarra. Ambientazo en la misma, últimos retoques con esparadrapos y vaselinas, hace una temperatura perfecta a diferencia de años anteriores, casi frío para un levantino con 40 años recién cumplidos.
Antes de empezar a hablar de la carrera en si( y diréis que ya va siendo hora, y con razón), dejadme comentar el circuito. Obviamente no estamos hablando ni de París ni de Barcelona, y por tanto son 4 vueltas a un circuito de 10'5 km. ¿Podrían ser dos?Si, y de hecho así había sido hasta ahora, pero la organización, en otro acierto, ha decidido no sacarnos por el extrarradio de la ciudad, y dejarnos disfrutar de una ciudades más bonitas que he visto, con zonas de amplios y verdes parques, del puente sobre el río Arga, de unos últimos 2 km por el casco viejo, y con sólo una zona un poco más alejada, correspondiente a un ida y vuelta por la calle Monasterio de Iratxe. A  grandes rasgos, se sale con un kilómetro inicial en leve subida dirección al Parque de la Ciudadela, de preciosas explanadas de césped,(km 3) un i/v y bajada por amplias avenidas hasta la mencionada calle de Iratxe ,(km 5)de ida y vuelta , para volver a atravesar otro precioso parque, el de Tazacorte(km 7), paso por el puente del Arga(km 8) y dos últimos por el casco viejo, lleno de pamplonicas cerveza en mano. Y aquí el último punto, si los ánimos de la población de Pamplona fue brutal, de lo mejor que he visto, lo de los VOLUNTARIOS es tema aparte. Animando a todos y cada unos de los maratonianos, con la mejor de las sonrisas, a pesar de que se hizo muuuy tarde y el sábado 16 de Junio hizo frío, con aire de ese Pirineo nevado aún, rozando los 10ºC por momentos.

tarde ideal para correr 

Preparado, o no, tocaba darle a la zapatilla

Ahora si, vamos ya a la carrera. Tras la salida del 5k media hora antes, nos colocamos en los cajones los del 10, Media y Maratón. Alguno dirá que eso desluce a la prueba "reina", pero si quieres que te corten Pamplona para ti, con los 240 inscritos de la Maratón no lo consigues, con los 2500 que estábamos a las 20 h en la plaza si. Así que tras cantar el Ay Pobre de Mi y el chupinazo, salida desde mi cajón, el de 4'45-5'30. Muchas dudas pro mi pie y mi rodilla, pero el primer km me deja tranquilo, no me duele. Cantidad de gente en estos primeros km, algún taponcillo inicial y a disfrutar.




 Me surgen dudas, ¿cómo se corría esto de un Maratón? Trato de retener, los kilómetros del parque de la Ciudadela me embelesan con esa gente tumbada, jugando al fútbol y paseando por esas praderas al atardecer.

Plaza de los fueros, km 3

Primer avituallamiento y  bajada por Pio XII hacia el i/v de Monasterio de Iratxe para descubrir que es una calle también de bajada y subida..Bufff, esto picará en la cuarta vuelta. Voy bien de sensaciones cuando atravesamos Tazacorte y el segundo avituallamiento. Bajada de nuevo hacia y seguimos atravesando parque para descubrir unas vistas brutales de la muralla ciudad y el río Arga, esta carrera está siendo una auténtica pasada, vaya circuito.












 Cruzamos el puente de acceso a la ciudad, veo el cartel de km 40. ¡Madreeeee, lo que me falta! Entramos por la zona del acensor en el casco, justo en la curva voluntarios y gente nos dan la bienvenida animando a muerte como en pocos sitios he visto, me emociono. Los kilómetros del casco con ligeros repechos, tratando de evitar el pavés de la zona central de la C/Mayor, atravesando la Plaza Consistorial ( la del chupinazo) y llegando, tras nuevo repecho a la Plaza del Castillo.



 Por el casco viejo aún de día

Vaya, una vuelta y las piernas responden. Decimos adiós a los del 10 k, pero los de la Media aún son bastantes.


Adiós 10k


Hasta ahora he ido disfrutando, chocando manos a los niños, reteniendo toda la carrera, no llevo Garmin sino un clásico del Decathlon. Primera vuelta sobre 54', que con el ralentí del primer km a 5'32 doy por muy bueno. Las piernas me empiezan a funcionar, quieren más pero mi cabeza dice no. Voy disfrutando de ir bien, de ver que increíblemente todos las penurias pasadas durante 3 meses están surtiendo efecto, ese Alicante-Crevillente, o el Urbanova-Santa Pola i/v, las series en el Tossal y las otras muchas tiradas largas... El sol se está poniendo, en el avituallamiento del 15 primera sal y un poco de gel de la organización, que para variar está de 10 con fruta, isotónico, agua y geles para aburrir. Entramos de nuevo en el casco, he ido adelantando gente, la simpatía entre  corredores es enorme, más aún entre los del dorsal rojo(42k) que sonreímos cada vez que oímos el "venga, que ya queda poco" dedicados a los del dorsal azul(21k). De nuevo atravesamos la zona de bares, cada vez más animada, con las últimas luces del día.

Con un poco menos de luz pero sonriendo aún

Al llegar a la Plaza del Castillo por segunda vez( 1h45) llegó mi primer momento de emoción. Justo en el desvío de la Media para dirigirse en los últimos metros hacia la Plaza de Toros mientras los del maratón seguimos rectos, ahí sentí algo parecido al respeto, miedo o Dios sabe qué. Imaginad ir en grupo más o menos de 10 y de repente ver como se van y te quedas sólo, absolutamente. Atravieso mi arco y me santiguo, empieza la dureza, sé que de aquí en adelante voy a sufrir. Primeras calles en absoluta soledad, imaginad correr por Alicante cortada tú sin nadie más. Afortunadamente al llegar a la Ciudadela contacto con dos corredores más, y ya se empieza a ver más corredores que vuelven por el otro carril. Las piernas siguen aguantando, al llegar al km 25 primer gel propio, pero en el trasiego de sacarlo pierdo mi otra sal.... Empiezo a notar el efecto del gel, pero por otro lado las patas empiezan a notar el esfuerzo, el ritmo afloja y noto que no puedo dejarme llevar por acomodar el ritmo, sino será el fin.


 Aprieto un pelín el gas, y en Monasterio de Iratxe alcanzo al último corredor , el mítico santi Hitos( segunda persona con más maratones de España) y al mismo tiempo soy doblado por el primero. Nueva subida hacia el avitu y bajada para volver a entrar en el casco, la gente sigue animando pote en mano, la verdad es que esta carrera es un auténtico puntazo. Creo que la gente del Norte( al menos por la otra carrea que hice aquí) vive más esto, y sabe reconocer el esfuerzo que supone correr un Maratón. Los repechos los aguanto bien, sigo buscando manos de niños, saludando a los volunatrios, nosotros hemos elegido estar aquí, ellos lo hacen por nosotros, que menos que una sonrisa o un choque de manos.
Fin de la tercera vuelta, welcome to hell

Y por fin, llega la cuarta vuelta(2h38') , justo cuando el dolor físico empieza a acrecentarse. Y de nuevo, una señal, pues justo en ese momento ponen por megafonía una de mis canciones favoritas y de mis hijos, "Aldapan Gora". Los voluntarios animan, ahora si es la última. Veo a la gente de los relevos de Peñas esperando para dar su última vuelta de 10'5 km. De nuevo soledad, estamos ya muy desperdigados, cada corredor en su mundo, la mayor parte en nuestro " pequeño infierno", insisto en no hacer mucho caso a las señales del cuerpo, modo "no thinking" ON.

Noche cerrada, hay que aguantar

Me voy despidiendo de todos y cada uno de los voluntarios, llevan 4 horas de parón animando en todas y cada una de las vueltas, son las 11 de la noche pasadas, mérito brutal. El segundo gel cae por el km 35, tarde pero ha de coincidir con el agua del control. Menos mal que los kilómetros del 35 al 37 son en bajada, sino hubiera padecido muchísimo más de lo que lo hice. Y he de reconocer que los ánimos de la gente, poca queda ya pero igual o más de animosa que antes, me llevan un poco. Aún así, ya sobre el paso del km 40 por el puente me animo, jope sólo quedan 2 km, he ido adelantando algún corredor al margen de  "walking dead" de los Maratones, y los ánimos de voluntarios y gente del casco me hacen incluso disfrutar de estos últimos esfuerzos. Subo el repecho de la Plaza del Castillo, me emociono, esto se acaba, y me digo que por que no, que quiero entrar sólo, acelero y saco la foto de mis hijos que aprieto con fuerza para entrar al mítico coso con la emoción a flor de piel.
Apretando camino de la Plaza de Toros

¡Por fin! Todo queda atrás, esta carrera me ha devuelto las sensaciones de disfrutar de correr como hacía mucho tiempo.





  Emoción 

Saludos a los compañeros de batalla con los que coincido, y rápido a por al cerveza, la txistorra y a abrigarse no sin antes unas fotos para inmortalizar.











Cronométricamente hablando, que en esta ocasión era lo de menos, 3h33'16", posición 72 de los 186 llegados( 242 inscitos), muuuuuy feliz también por eso. https://www.rockthesport.com/es/evento/edp-san-fermin-marathon-2018/clasificaciones




Tras una porción de pizza, un par de cervezas y para el albergue, que al día siguiente tocaba vuelta y es tarde.

Avituallando con txistorra

Desde luego, recomiendo esta carrera a cualquier maratoniano que guste de algo más que bajar marca, tiene un circuito a la altura de cualquier grande, con una organización de 10 y los mejores voluntarios y público que he visto en mi vida. Por mi parte, ahora toca un poco de agua durante el verano, y volver a hacer algo de monte, aunque la próxima maratón ya está en el objetivo. Ciudad real, con mi gran amigo Alberto, ojalá salga la mitad que esta. On the road again!!!


Mila esker!!