Es necesario revivir para saborear (Rozalén)

Es necesario revivir para saborear (Rozalén)

martes, 19 de junio de 2018

V San Fermin Marathon: superando adversidades


Pues fin de etapa,de camino y punto de inflexión. Cuando hace casi un año, tras la Maratón de París, caía lesionado por primera vez, en un principio pensé que sería cuestión de unas semanas. me apunté a nadar, pero la cosa no sólo no mejoró, sino que se estabilizó en la lesión. Para aquellos que hayan tenido la desgracia de pasar por esto, entenderán el estado de agonía que conlleva. Para mi el deporte ha sido mi modo de vida desde que tengo 15 años, mi válvula de escape, mi motivación, y ver que no hay manera de remontar es algo muy duro que añadir a la vida diaria. Eso si, siempre sin perder la perspectiva, y sabiendo que lo único importante de verdad en esta vida es la salud tuya y de tu familia.

Pero la situación llego a cronificarse de tal manera que llegué a pensar en dejar de correr por una larga temporada. Y menos mal que no. Y ahora viene el apartado de agradecimientos, para todos vosotros, sabéis quien sois, que habéis estado ahí, preguntando, llamando, un simple whatsapp, todo ha valido, y esta carrera es vuestra en gran parte. Supongo que no seréis muchos, para mi, pero en esto siempre importa la calidad, y Dios, o el destino como prefiráis,  ha tenido ha bien poneros a todos vosotros en mi camino, gracias de verdad

Como en una película, aún recuerdo aquel primer 5K en Rafal, luego el 10 de Benejuzar, la primera Media en Orihuela, y así mejora progresiva. Casi siempre con mi Jordi al lado, mi fiel compañero, contigo al fin del mundo.También todas las dudas y quebrantos que hice a Alfonso mi entrenador, que siempre estuvo ahí variando planes y lo que hiciese falta, también parte de esto es de ellos dos. A esto ha habido que sumarle los vaivenes morales que te pega la vida, pero al final no te queda otra que no abandonar y tirar para delante, más que nada por que a esto o le echas cojones o la vida te tumba fácil, no hay otra.

Ya en plena preparación llegaron dos recaídas de la rodilla, un costalazo que dejo fuera de juego 15 días, una semipulmonía , y hasta el propio día de la carrera una cojera en el pie derecho. Pero el destino quería dejarme esta vez, ya era hora.

Y tras el rollazo y los cientos de kilómetros de entrenos, más los que no hice, emprendía viaje el viernes dirección Pamplona, Maratón elegida por su situación norteña cercana a Bilbao, ciudad de residencia de mi hermano. Llegada fácil a la bella Iruña, y aquí un nuevo alto. Creo que es una ciudad  merecedora de una visita por su sola, con esa historia entre sus callejuelas del casco viejo, ese aroma a San fermín, esos parques que evocan a ciudades anglosajonas, ese río Arga y la infinita amabilidad de sus gentes. Alguien me preguntó por qué sólo había 250 corredores inscritos a la Maratón ( la prueba incluye MM, 10 k y 5k), lo que me hizo pensar. Creo que cada vez se busca, y me incluyo, la necesidad de hacer una buena marca, de correr una de las grandes. Y no negaré que a todos nos gusta eso, pero creo que el Maratoniano lo que busca es enfrentarse al reto de correr 42 km, sin más, batirse durante esas más de 3 horas, esperar con miedo a esos últimos 10 km que nos llevan a la frontera, a conocer nuestro límite para sólo comprobar que allí no está, que somos capaces de mucho más. Y si de paso podemos viajar, mejor que mejor, lo que me lleva a no entender que nos quedemos en ese eterno dúo Valencia-Sevilla. Yo al menos no lo entiendo, ¿qué más da 3h47 qué 3h43'?
Ya con el dorsal, ¿podría cruzar ese arco?

Y ahora si, me dejo de rollazos. Tras las consiguientes cañas y pinchos del viernes noche, levanto tarde el sábado para recoger el dorsal en la Plaza de Toros. Al hacerlo noto una cojera en el pie derecho, no doy crédito, supongo que habrá sido una mala postura, pero el dolor remite muy poco durante el desayuno, No me lo puedo creer, es la gota que colma el vaso. Aún así me activo caminando hacia el centro de Iruña, el Ibuprofeno parece hacer efecto y consigo llegar hasta el famoso recinto donde entregan el dorsal. Emoción controlada, me preocupa mi falta de nerviosismo, ¿me habré dado por vencido antes de tiempo?

Pequeña vuelta por el centro venciendo la tentación de beberme diez cervezas a pesar del ambientazo que respira la ciudad, y al albergue a comer pasta. Allí conozco a Paco de Murcia, amigo de Santi Hitos y conocido de Alberto, con el que comparto durante la sobremesa. tío majo, y siempre se agradece ver gente de la zona. Y así pasan las horas casi sin darse cuenta, y tras una pequeña siesta toca vestirse de gala y bajar al matadero...Que me quedan 2 horas para un Maratón, ¡hay que espabilar!.
Plano de la vuelta

Bajando me encuentro con  una multitudinaria manifestación, y tras quedarme sorprendido por la magnitud, continuo camino hacia la Plaza del Castillo, centro neurálgico de la capital Navarra. Ambientazo en la misma, últimos retoques con esparadrapos y vaselinas, hace una temperatura perfecta a diferencia de años anteriores, casi frío para un levantino con 40 años recién cumplidos.
Antes de empezar a hablar de la carrera en si( y diréis que ya va siendo hora, y con razón), dejadme comentar el circuito. Obviamente no estamos hablando ni de París ni de Barcelona, y por tanto son 4 vueltas a un circuito de 10'5 km. ¿Podrían ser dos?Si, y de hecho así había sido hasta ahora, pero la organización, en otro acierto, ha decidido no sacarnos por el extrarradio de la ciudad, y dejarnos disfrutar de una ciudades más bonitas que he visto, con zonas de amplios y verdes parques, del puente sobre el río Arga, de unos últimos 2 km por el casco viejo, y con sólo una zona un poco más alejada, correspondiente a un ida y vuelta por la calle Monasterio de Iratxe. A  grandes rasgos, se sale con un kilómetro inicial en leve subida dirección al Parque de la Ciudadela, de preciosas explanadas de césped,(km 3) un i/v y bajada por amplias avenidas hasta la mencionada calle de Iratxe ,(km 5)de ida y vuelta , para volver a atravesar otro precioso parque, el de Tazacorte(km 7), paso por el puente del Arga(km 8) y dos últimos por el casco viejo, lleno de pamplonicas cerveza en mano. Y aquí el último punto, si los ánimos de la población de Pamplona fue brutal, de lo mejor que he visto, lo de los VOLUNTARIOS es tema aparte. Animando a todos y cada unos de los maratonianos, con la mejor de las sonrisas, a pesar de que se hizo muuuy tarde y el sábado 16 de Junio hizo frío, con aire de ese Pirineo nevado aún, rozando los 10ºC por momentos.

tarde ideal para correr 

Preparado, o no, tocaba darle a la zapatilla

Ahora si, vamos ya a la carrera. Tras la salida del 5k media hora antes, nos colocamos en los cajones los del 10, Media y Maratón. Alguno dirá que eso desluce a la prueba "reina", pero si quieres que te corten Pamplona para ti, con los 240 inscritos de la Maratón no lo consigues, con los 2500 que estábamos a las 20 h en la plaza si. Así que tras cantar el Ay Pobre de Mi y el chupinazo, salida desde mi cajón, el de 4'45-5'30. Muchas dudas pro mi pie y mi rodilla, pero el primer km me deja tranquilo, no me duele. Cantidad de gente en estos primeros km, algún taponcillo inicial y a disfrutar.




 Me surgen dudas, ¿cómo se corría esto de un Maratón? Trato de retener, los kilómetros del parque de la Ciudadela me embelesan con esa gente tumbada, jugando al fútbol y paseando por esas praderas al atardecer.

Plaza de los fueros, km 3

Primer avituallamiento y  bajada por Pio XII hacia el i/v de Monasterio de Iratxe para descubrir que es una calle también de bajada y subida..Bufff, esto picará en la cuarta vuelta. Voy bien de sensaciones cuando atravesamos Tazacorte y el segundo avituallamiento. Bajada de nuevo hacia y seguimos atravesando parque para descubrir unas vistas brutales de la muralla ciudad y el río Arga, esta carrera está siendo una auténtica pasada, vaya circuito.












 Cruzamos el puente de acceso a la ciudad, veo el cartel de km 40. ¡Madreeeee, lo que me falta! Entramos por la zona del acensor en el casco, justo en la curva voluntarios y gente nos dan la bienvenida animando a muerte como en pocos sitios he visto, me emociono. Los kilómetros del casco con ligeros repechos, tratando de evitar el pavés de la zona central de la C/Mayor, atravesando la Plaza Consistorial ( la del chupinazo) y llegando, tras nuevo repecho a la Plaza del Castillo.



 Por el casco viejo aún de día

Vaya, una vuelta y las piernas responden. Decimos adiós a los del 10 k, pero los de la Media aún son bastantes.


Adiós 10k


Hasta ahora he ido disfrutando, chocando manos a los niños, reteniendo toda la carrera, no llevo Garmin sino un clásico del Decathlon. Primera vuelta sobre 54', que con el ralentí del primer km a 5'32 doy por muy bueno. Las piernas me empiezan a funcionar, quieren más pero mi cabeza dice no. Voy disfrutando de ir bien, de ver que increíblemente todos las penurias pasadas durante 3 meses están surtiendo efecto, ese Alicante-Crevillente, o el Urbanova-Santa Pola i/v, las series en el Tossal y las otras muchas tiradas largas... El sol se está poniendo, en el avituallamiento del 15 primera sal y un poco de gel de la organización, que para variar está de 10 con fruta, isotónico, agua y geles para aburrir. Entramos de nuevo en el casco, he ido adelantando gente, la simpatía entre  corredores es enorme, más aún entre los del dorsal rojo(42k) que sonreímos cada vez que oímos el "venga, que ya queda poco" dedicados a los del dorsal azul(21k). De nuevo atravesamos la zona de bares, cada vez más animada, con las últimas luces del día.

Con un poco menos de luz pero sonriendo aún

Al llegar a la Plaza del Castillo por segunda vez( 1h45) llegó mi primer momento de emoción. Justo en el desvío de la Media para dirigirse en los últimos metros hacia la Plaza de Toros mientras los del maratón seguimos rectos, ahí sentí algo parecido al respeto, miedo o Dios sabe qué. Imaginad ir en grupo más o menos de 10 y de repente ver como se van y te quedas sólo, absolutamente. Atravieso mi arco y me santiguo, empieza la dureza, sé que de aquí en adelante voy a sufrir. Primeras calles en absoluta soledad, imaginad correr por Alicante cortada tú sin nadie más. Afortunadamente al llegar a la Ciudadela contacto con dos corredores más, y ya se empieza a ver más corredores que vuelven por el otro carril. Las piernas siguen aguantando, al llegar al km 25 primer gel propio, pero en el trasiego de sacarlo pierdo mi otra sal.... Empiezo a notar el efecto del gel, pero por otro lado las patas empiezan a notar el esfuerzo, el ritmo afloja y noto que no puedo dejarme llevar por acomodar el ritmo, sino será el fin.


 Aprieto un pelín el gas, y en Monasterio de Iratxe alcanzo al último corredor , el mítico santi Hitos( segunda persona con más maratones de España) y al mismo tiempo soy doblado por el primero. Nueva subida hacia el avitu y bajada para volver a entrar en el casco, la gente sigue animando pote en mano, la verdad es que esta carrera es un auténtico puntazo. Creo que la gente del Norte( al menos por la otra carrea que hice aquí) vive más esto, y sabe reconocer el esfuerzo que supone correr un Maratón. Los repechos los aguanto bien, sigo buscando manos de niños, saludando a los volunatrios, nosotros hemos elegido estar aquí, ellos lo hacen por nosotros, que menos que una sonrisa o un choque de manos.
Fin de la tercera vuelta, welcome to hell

Y por fin, llega la cuarta vuelta(2h38') , justo cuando el dolor físico empieza a acrecentarse. Y de nuevo, una señal, pues justo en ese momento ponen por megafonía una de mis canciones favoritas y de mis hijos, "Aldapan Gora". Los voluntarios animan, ahora si es la última. Veo a la gente de los relevos de Peñas esperando para dar su última vuelta de 10'5 km. De nuevo soledad, estamos ya muy desperdigados, cada corredor en su mundo, la mayor parte en nuestro " pequeño infierno", insisto en no hacer mucho caso a las señales del cuerpo, modo "no thinking" ON.

Noche cerrada, hay que aguantar

Me voy despidiendo de todos y cada uno de los voluntarios, llevan 4 horas de parón animando en todas y cada una de las vueltas, son las 11 de la noche pasadas, mérito brutal. El segundo gel cae por el km 35, tarde pero ha de coincidir con el agua del control. Menos mal que los kilómetros del 35 al 37 son en bajada, sino hubiera padecido muchísimo más de lo que lo hice. Y he de reconocer que los ánimos de la gente, poca queda ya pero igual o más de animosa que antes, me llevan un poco. Aún así, ya sobre el paso del km 40 por el puente me animo, jope sólo quedan 2 km, he ido adelantando algún corredor al margen de  "walking dead" de los Maratones, y los ánimos de voluntarios y gente del casco me hacen incluso disfrutar de estos últimos esfuerzos. Subo el repecho de la Plaza del Castillo, me emociono, esto se acaba, y me digo que por que no, que quiero entrar sólo, acelero y saco la foto de mis hijos que aprieto con fuerza para entrar al mítico coso con la emoción a flor de piel.
Apretando camino de la Plaza de Toros

¡Por fin! Todo queda atrás, esta carrera me ha devuelto las sensaciones de disfrutar de correr como hacía mucho tiempo.





  Emoción 

Saludos a los compañeros de batalla con los que coincido, y rápido a por al cerveza, la txistorra y a abrigarse no sin antes unas fotos para inmortalizar.











Cronométricamente hablando, que en esta ocasión era lo de menos, 3h33'16", posición 72 de los 186 llegados( 242 inscitos), muuuuuy feliz también por eso. https://www.rockthesport.com/es/evento/edp-san-fermin-marathon-2018/clasificaciones




Tras una porción de pizza, un par de cervezas y para el albergue, que al día siguiente tocaba vuelta y es tarde.

Avituallando con txistorra

Desde luego, recomiendo esta carrera a cualquier maratoniano que guste de algo más que bajar marca, tiene un circuito a la altura de cualquier grande, con una organización de 10 y los mejores voluntarios y público que he visto en mi vida. Por mi parte, ahora toca un poco de agua durante el verano, y volver a hacer algo de monte, aunque la próxima maratón ya está en el objetivo. Ciudad real, con mi gran amigo Alberto, ojalá salga la mitad que esta. On the road again!!!


Mila esker!!


sábado, 9 de junio de 2018

I Carrera Popular de Heredades: calentón previo a la tormenta


Este sábado pásado tuvo lugar la primera edición de una carrera que se viene a sumar al elenco de carreras que mi amada vega Baja ofrece: la carrera popular de Heredades.
Cierto que cuando me apunté hace meses supuse, erróneamente claro está, que sería una carrera minoritaria, dadas las características de la población: pedanía a medio camino de Almoradí y Rojales(tanto es así que cada mitad de pueblo pertenece a ambos, teniendo 4 alcaldes en total si sumamos los pedáneos), 12 calles en total, coincidencia con otras carreras,etc...Pero nada de eso, pleno total agotando dorsales, y es que es una carrera que desde ya mismo recomiendo: buen circuito, público animoso y avituallamiento final consistente en barbacoa, ¿quién da más para una tarde de sábado?


A nivel personal, ando enfrascado 100% en preparar la Maratón, así que tras mis tiradas largas y demases, a saber como llega uno a quitar carbonilla en una prueba de 7K. Si a eso sumamos una noche de viernes toledana, pues imagina. Queda claro que si algún día quiero volver a tiempos pretéritos( y quiero) me he de replantear el modus vivendi.

La cosa es que llegaba con antelación, para descubrir que lo de aparcar no iba a ser fácil, una de las pocas cosas que la organización debería preveer par próximas ediciones. Me acerco a por el dorsal, bonico el pueblo. Recogida fácil, veo las infantiles y saludo a Baños, uno de mis referentes y al que siempre me da mucha alegría saludar. Para el coche con tiempo suficiente, vestimenta y vuelta a la Iglesia desde donde se dará la salida.

 Carreras infantiles

Nubarrones buenos para sofocar el calor


El calentamiento me confirma que las patas van bastante tiesas, pero a esto ya estoy acostumbrado, y luego acaban respondiendo. Tras los 5' de rigor, reconocimiento de la calle principal por donde transcurrirá la primera vuelta, y tranquilidad al comprobar que no se atisban grandes cuestas, como en la vecina Benijófar. Buen ambiente en la salida, mucha gente de la vecina Rojales y de Orihuela para los casi 400 corredores que anuncia el speaker. Negros nubarrones a la vista, que no asustan, y al final casi ni aparecerán.

Ambientazo en la salida

Puntual a las 20 horas salida. Me coloco en mitad del pelotón y a adelantar se ha dicho. Primera vuelta de 1600 m llanica, voy cogiendo ritmo y la cosa no pinta mal, pero descubro que no le he dado al reloj, así que toca ir a ciegas. La segunda vuelta pilla de nuevo la mitad de la calle principal, pero ya no vuelve hacia la Iglesia, sino que va bordeando el pueblo.


 A por el circuito completo, como se puede observar, sin tenerlo claro

Voy tratando de no pasarme un pelo el ritmo, que esto de 7 k no sabes por donde pillarlo. El recorrido sigue llanenando hasta en una curva descubrir un repecho traidor que te clava, menos mal que es corto. Tramo de Mota del Segura y vuelta para Heredades. Coincido con una femina con liebre que se sitúa justo detrás de una rival que va sola, juego de estrategias que no seguiré viendo , descubriendo de nuevo que siempre hay una marcha más en estas carreras.




Siguiendo a un Guardamarenco en el fin de l aprimera vuelta completa


Fin de la primera vuelta de 2600 m, veo factible el hecho de bajar de 30', el 4'20/km. Tocará apretar y afrontar bien el repecho. Así que tercera vuelta jugando a no pasarte de vueltas, concentrarte entu respiración, tu ritmo, los compañeros de carrera y tratar de aguantar, pura vida en vena, agonía y superación al 50%.

Tocaba no aflojar


Al final, todo se acaba, sobretodo cuando son 7 km, marcando en meta 29'00, a 4'09/km, posición 83 de 315, todo ello en http://www.chiplevante.net/2018CPHEREDADES/general.asp?offset=0. Así que tras la charreta con Baños y posibles planes futuros, al coche tras cervecica buena y fresca y para casa, que el domingo tocaba tirada larga.

Lo dicho, carrera para repetir. La próxima crónica, si los Dioses griegos quieren será la de la Maratón de Pamplona, pero esa será otra historia

P.D:Gracias a todos los fotógrafos que desinteresadamente nos ofrecen su trabajo

lunes, 21 de mayo de 2018

XVII 15K Massamagrell: cuando no sabes a donde vas....


Una de las muchas cosas que me une a Jordi a nivel atlético es el gusto de ambos por acudir a citas clásicas del atletismo popular, y este sábado tuvimos la oportunidad de "tachar" otra de nuestra lista. Y es que hace algo más de 48 horas pudimos degustar la dureza de una de las pruebas con más solera de la provincia de Valencia, el Gran Fons de Massamagrell.


Para quien no lo sepa, la provincia central de nuestra comunidad, amén de albergar uno de los mejores Maratones de Europa, tiene gran cariño por los "Gran Fons", prueba de unos 15 km, distancia que particularmente me resulta muy interesante, a cabalo entre mi denostado 10K y mi amada Media Maratón.Dentro de ellos, uno de los que más aceptación tiene es este de Massamagrell, y por este motivo decidimos hace varios meses que en Mayo acudiríamos a ver de que iba esto del Gran Fons.

Luego pasa lo que pasa, y es que uno casi ni se acuerda de que se ha apuntado tratando de pillar el puñetero primer tramo de inscripción, y se encuentra que no le acaba de encajar irse un sábado por la tarde a Valencia, para volver la misma noche a una carrera que ya se antoja larga por la altura de la temporada, a no ser que seas un talibán que ha fijado su objetivo maratoniano de la temporada a mitad de Junio, pero ese es otro cantar. Además, como buen pupas, llegaba con las costillas tocadas después de un leñazo jugando a fútbol con mis hijos, con antiinflamatorios a gogó hasta dos días antes y con muchas dudas de estado físico, pero ya ni lo alargo, es lo mismo de siempre. Además, la noche anterior había habido jarana, y mi estado físico me ofrecía muchaaas dudas.

Luego pasa lo que pasa

Al final, lo bueno de ir dos es que no tienes opción a rajarte, así que a las 15 horas emprendíamos camino para hacer los 200 km que separa nuestro Alicante de la valenciana localidad.El viaje, como siempre que voy con Jordi, un suspiro hablando de lo humano y lo divino, para llegar sobre las 17 horas a Massamagrell. Recogida rápida y efectiva de dorsal, y comprobación in situ de los 5ºC de diferencia que marca el termómetro respecto de nuestra capital..Además, el paisaje tampoco es muy muy alentador. Vamos a por café rápido, donde Jordi me comenta que las informaciones que tiene habla de una prueba dura y no muy vistosa, con una famosa "cuesta del polígono". Mareeee, la que se avecina.

Con mucho calor, nos decidimos a cambiarnos, me tomo un ibuprofeno para asegurar que no haya dolor en las costillas. Mientras sufrimos los 10' de retraso de la prueba, le comento a mi escudero( o soy yo el suyo) que voy a intentar competir, pero que si me veo mal del costillar, echo el freno y modo entreno. A decir verdad, si intuimos que el paisaje no va  a ser la enseña de esta prueba, si reconocemos que el ambiente es muy bueno, mucha gente con ganas de correr, y las clásicas lo son por algo.

Ambientazo, y por ahí ando yo

A las 19'10 dan el pistoletazo de salida. Mi idea es salir con la liebre de 1h15 (5'/km) y ver. A los 200 m de cuesta arriba , y es que la primera en la frente, me veo despegar del práctico, y decido que a darle lo que pueda. Repechos cortos pero definitorios me llevan al km 2, he bajado 10" el ritmo de mi 4'40 inicial,, aunque algunas cosas no cuadra. Y es que el calor me está haciendo sudar, cosas rara en mi, la respiración no cuadra del todo y no acabo de encajar en la grupeta.

Hasta ahora hemos pasado por zonas de las afueras del pueblo, pero ahora encaramos una barriada de etnia gitana, con un sofá en medio de la calle que alberga a varios miembros locales del barrio, incluyendo el patriarca con sus ombrero y su bastón, de lujo oiga. Justo al abandonar dicha estampa, km 3 y fuerte repecho que clava, tónica que sigue durante 2 km más, y es que me estoy acordando mucho de mis compañeros de Almansa, riéte tú.

Voy jorobado, no encuentro la respiración el calor pega pero el ritmo se mantiene, aunque hay kilómetros que se van de tiempo, deduzco que el metraje no se ajusta del todo. Tras pasar por el km 5 cerca del polideportivo de salida, por fin entramos en el pueblo, donde ya hay mucha animácion. MI ritmo no baja, pero no sé si voy a poder aguantar. Km 7'5 y pasamos por la salida, que no la meta, pues ambas distan unos 300 m. El ritmo se mantiene, volvemos a la barriada pero tras salir del famoso repecho del km 9, encaramos ahora una larga cuesta, la famosa "del polígono". Ahora si me voy pegando maldigo mi suerte y más aún cuando compruebo que es de ida y vuelta. ¿Pero que locura de carrera es esta? Al final, no queda más que aguantar y que no se vaya mucho el ritmo, el ida y vuelta me entretiene y consigo coronar en el km 12.

Quedan 3 km donde trato de recuperar, voy en una grupeta con una chica y liebre asociada que deben ir primeros de categoría. Resisitimos y el cambio de marchas me da para pasarlos en el 13'5, encarando en el km 14 y algo la larga recta de meta a buen ritmo. O eso creía yo cuando otra chica, muy fina ella, me pasa como una exhalación.Y es que sin quererlo, he sido testigo de una batalla de categoría.

Recuperando


 Vaya sprint se ha pegado la colega

Viendo la amorosa consolación

Al final, 1h07'20", por debajo de 4'30", que parecerá una chorrada, pero dadas las circunstancias, me deja muy satisfecho, con una posición 333 de 1500 entrados a meta .Todo ello en http://www.chiplevante.net/2018GFMASSAMAGRELL/general.asp

Exhausto

Espero a Jordi, que a pesar de su marcado carácter anfibio a estas alturas de la temporada, ha hecho un carrerón. Tras comentar las "bondades" de la carrera, duchita y para casa, que nos quedaban 200 km, pero con la satisfacción de haber tachado una clásica de la terreta.

Pero felices

Ahora ya sólo queda cuidar la puñetera costilla, que me deje entrenar y pensar en la Maratón de Pamplona, aunque quizá antes de tiempo a limpiar la carbonilla

lunes, 23 de abril de 2018

IX Media Maratón Pilar de la Horadada : sonó la flauta en el peor de los momentos

     
 
 Ayer domingo tuvo lugar la novena edición de una Media que, desde sus inicios, siempre me llamó la atención, pero que por un pito o una flauta nunca había dado con mis huesos en ella. Así que tras decirme mi fiel Jordi que a él también le motivaba,decidí que 2018 era el año.Y ello a pesar de que este año coincidía con la Media de Alicante, que por motivos varios no me llama demasiado la atención, aunque hay que reconocer que la labor del C.A.Apolana está empezando a hacer resurgir la carrera.

          Enfrascado como estoy en la preparación de la Maratón de Pamplona, a esta Media llegaba cargado de dudas, para no variar. Tras la Media de Madrid, el jueves siguiente hice un entreno de Alicante a Crevillente, 33'5 km, en unas condiciones durísimas de viento. Esto unido a una mala recuperación me dejaron jorobado durante varios días, teniendo que renunciar a los entrenos durante toda la semana, salvando un fartlek el jueves y algo de nadar.

         El domingo me levantaba muy muy cansado, pero no quedaba otra más que preparar café, tostada y plátano y hacerse al ánimo. Al clásico "¿por qué no me apunté al 10K?¿por qué soy tan "ansias"? le respondía con" No me seas llorón, sino sale guay, al menos no te lesiones y harás buen entreno".

Almuerzo dominical

Llegada pronta a la última localidad costera de Alicante por el Sur, recogida rápida de dorsal y a por café, amablemente atendido por una guapísima camarera que nos entretuvo más de la cuenta. Así que a vestirse. No hace mala temperatura para ser fines de Abril, pero nuestro más odiado enemigo, Eolo, andaba por allí despertándose poco a poco.

Calentamiento escaso, no vaya a ser que hagamos las cosas bien y nos salgamos del mapa. Jordi se adelanta, el va al 10K y quiere darle. Yo prefiero salir de la parte trasera, somos 900 atletas en la C/Mayor y tampoco costará mucho buscar lugar.


Puntuales a las 9:30 pistoletazo, primeros 200 m que finalmente si taponaron y a darle. Los primeros km combinan bajadiña, llano hasta el Instituto y siguiente 1'5 km en subida... Malo, ¿dónde había leído yo que era llana? Llegamos a la parte alta del pueblo por las afueras y enganchamos la Calle Mayor de bajada y subida más larga aún, me voy a cagar en los llanos del Pilar.

Salida pensando en un perfil llano

 Coronamos en el km 4 donde veo a Jordi a unos 150 míos y otros 100 m  tras el globo de 45',miro mi reloj, ¡ pero si voy a 4'30!. Dos cosas están claras: 1)el globo de 45' va a su puñetera bola(¡Maaaal!) 2) Hoy toca apretar, aún a riesgo de petar.

Tocaba apretar

Bajada hasta enganchar un carril bici que allá pro el km5/6 nos introduce en el pabellón del pueblo, que ya podrían aprender muchas localidades, que guapo. El viento ya da de cara, la cosa se pone brava y yo me siento de todo menos bien. Nuevas subidas, por no variar, y separación del 10K para alargar el circuito 500 m más. Esta zona es de nuevas construcciones, con poco o ningún aliciente visual, seguiremos mirando el reloj, no vamos mal y eso da alegría a las patas¿cuánto durará?

Conectamos de nuevo con el 10K allá por el km 8 de ellos, rectas  y alguna bajada permiten soltar y apretar para recuperar, pero mis isquios empiezan a agarrotarse, toca regular. Subida en el km 9 por el medio de un parque que avisa de cercano sufrimiento en unos 50'.

Separación de la carrera corta antes de entrar a meta, empieza la soledad del corredor de fondo, como me comenta un corredor, Román, con el que compartiré el resto de carrera. Sólo somos 300 en la Media, y esto va muy estirado. Empiezo a sufrir de veras, en los giros he de llevar cuidado de no forzar el gesto, el calambre anda merodeando. Dos corredores se unen a la pareja, encabezo la grupeta, a pesar del penaje aguanto más o menos el ritmo, sobre 4'32.

La subida por la Calle Mayor ahora si que me clava, en la bajada de la Rambla veo que el encabezar la grupeta me está forzando, no es que me moleste hacer de liebre, pero no quiero reventar. A  la entrada del poli dejo pasar a mis compañeros, siento que voy a decirles adiós. Pero el gel tomado en el km 14 empieza a hacer efecto, ¡bendito sea! Consigo no desconectar, entre todos hacemos grupo de nuevo, nos confesamos las penas, con el que más habló es con Román, que también hizo Alcantarilla. Penuria y más penuria, aire y soledad, pero quien más quien menos no es su primera Media y sbemos de que va esto.
Tocaba apretar

El grupo ayuda a enfocar la cuesta del km 20, donde ver a Jordi da un plus, aparte de un grupo de supermajas senderistas y una furgoneta con música makinera. Resisto a pesar de ir muerto, pero el cálculo ya sale, sino la lío voy a hacer muy buen tiempo.

Felicidad

Y así es, recta final en subida y consigo marcar 1h35'45", posición 76 de 245 finalizados, todo ello en http://www.asuspuestos.com/sites/default/files/mm_resultados.pdf.

 Pocos metros..
Buscando el hueco para entrar en meta

 Rápido y buen refrigerio, charreta con Jordi que a pesar de las condiciones anda contento y para casa, con la sensación de que mi última Media de la temporada ha dejado el buen sabor de boca de tiempos pretéritos.

Happy with local products

 Y ahora a por la semana, que tengo tres entrenos sólo, pero vaya tres. Próxima parada, el Oceanman de Tabarca en su versión corta. ¡Al agua patos!
P.D: Como siempre, agradecer las fotos de esos fotógrafos desinteresados que nos permiten conseguir un recuerdo visual impagable, y ¡Gratis!